martes, 15 de noviembre de 2016

Si quieres obtener resultados distintos, haz cosas diferentes

Dicen que la frase de arriba es de Einstein, aunque no sé si es "haz" o "intenta hacer". Como soy muy del maestro Yoda que dice "hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes", soy más de hacer que de intentar, así que suelo ponerme por la labor, tarde y mal, pero nada de intentar hacer algo. Hoy le he propuesto a la gente de 3ºB, y mañana me toca en 3ºA, una marcianada que me propuso una compañera de seminario. Estaba con las dichosas programaciones, esa burocracia que aborrezco, y una de las partes es redactar una situación-problema o como quiera que se traduzca arazo-egoera, así que mi compañera me dijo que igual era buena idea hacer una especie de hospital en el instituto. Dicho y hecho, pues no soy nadie inventándome mamelonadas.¿Pero cómo lo vamos a hacer?

En 3º de ESO tratamos todos los aparatos del cuerpo humano, estudiamos su anatomía, su fisiología y las enfermedades asociadas. En cuanto acabemos con el sistema circulatorio les he propuesto hacer de nuestro centro una especie de consultorio, nos pondremos batas blancas y haremos pasar a todo el alumnado que no sea de tercero por nuestro improvisado ambulatorio. Cada aula tendrá varios equipos de análisis y nuestros "pacientes" pasarán de un equipo al otro, uno medirá peso y altura, otro tensión arterial y pulso, otro exámenes de vista (miopía, hipermetropía, astigmatismo y daltonismo), y para finalizar análisis genético del pedrigrí: enrollamiento de lengua, cruce de manos, brazos y piernas. Ficha de cada persona, datos tabulados, análisis estadístico, medias de cada clase, gráficas, información sobre lo estudiado..., nos va a suponer mucho trabajo a todos y todas, pero no les asusta. Es más, les ilusiona, teníais que haber visto sus caras, sus "esto no se ha hecho nunca aquí", sus "y luego nos analizamos los de tercero también", y el movimiento en clase que se ha traducido en jolgorio. No sé si esto es innovar o hacer algo diferente, pero tengo claro que se va a montar una gorda. Y la pesaremos.

ACTUALIZACIÓN 1

Ya han empezado las pruebas, primero entre la gente de tercero, hasta se vieron batas de Osakidetza. La semana que viene pasarán el resto de niveles, pero de momento lo hicimos dentro del propio grupo para organizar tiempos y movimientos. Creo sinceramente que se lo pasaron bien y pusieron mucho interés, de hecho el segundo grupo pidió a varias profesoras que se sometieran al examen y el disfrute se multiplicó. Por cierto, la gente de 4º se me ha quejado porque el año pasado no se me ocurrió hacer esto, en fin...


 
 
 

ACTUALIZACIÓN 2

Ahora ya han empezado las pruebas con el resto de gente del instituto, profesorado incluido. Nos espera un duro trabajo de introducción de datos en hojas de cálculo para hacer medias y reflejar todo en bonitas gráficas.







 

lunes, 17 de octubre de 2016

SUPERPREGUNTAS, una actividad para hacer en clase. Y fuera de ella.

A mi alumnado de 3.DBH, de tercero de ESO, le pongo todos los domingos una SUPERPREGUNTA en nuestro Classroom, algo parecido a lo que había que hacer con el Espasa en el programa El tiempo es oro del difunto Constantino Romero. Tienen un plazo cada vez más corto para contestar, van localizando datos que llaman a otros datos, tiran de Wikipedia, comparten sus descubrimientos en el Whatsapp de la clase (no me chupo el dedo), y van contestando en oleadas. De momento vamos por la quinta semana, quinta pregunta, dificultad creciente y cada vez se animan más. El siguiente paso es que expliquen delante de la clase qué metodología han usado, cómo llegaron a los links y cuánto tiempo invirtieron.

Vamos con una y a ver si os animáis en los comentarios:

Landareek biltegi energetiko moduan molekula bat erabiltzen dute. Molekula hori uretan ez da disolbatzen, baina guretzat oso garrantzitsua da, gure janarietan dagoelako. Eboluzioan zehar Homo sapiens guztiek ez dute berdin aprobetxatu molekula hori, desberdina da Japonen (ondo hartzen dute) edo Afrikan (txarto digeritzen dute). Azken kontinente honetan zeintzuk dira leinu berezi horiek, txarto asimilatzen dutena molekula ezezagun hori?


Traducción: Las plantas utilizan una molécula como reserva energética. Esa molécula no se disuelve en el agua, pero es muy importante para nosotros porque está en nuestra comidas. A lo largo de la evolución no todos los Homo sapiens la han aprovechado igual, es diferente en Japón donde sí la asimilan, o en África donde la digieren mal. En este último continente ¿cuáles son esas tribus que la asimilan mal?

Se elaboran fácil, dan mucho juego y enseñan datos y cómo buscarlos.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Las personas no somos binarias. O igual sí.


Llevo muchos años encontrándome en el camino con gente que un día te adora y al día siguiente te odia, que tiene síes y noes categóricos para un montón de temas, que no saben que existen grises y para la que todo es blanco o negro. Vivimos en un mundo dominado por los ordenadores, tanto es así que si un día petara Internet el caos iba a ser magnífico. Los ordenadores o smartphones presentes por doquier, todos esos chips ocultos en nuestras máquinas desde la lavadora hasta el frigorífico, esos, esos sí son binarios. A lo que íbamos, ¿y las personas? Los seres humanos parece que nos hemos contagiado y en el siguiente párrafo voy a poner unos ejemplos. Vamos pues.

Mucha gente necesita pertener a algún grupo, parece que no se sienten a gusto consigo mismos y precisan ser de “algo”, que les puedan decir que son tal o cual, unos colores, una bandera, una patria (un patriota, un idiota… ay, se me escapó). Se es de derechas si eres individualista y sólo piensas en tu culo, y parece que se es de izquierdas si eres altruista y buscas el bien común por encima del tuyo propio; eres de tal equipo y jamás de su rival, al que le deseas los peores resultados; eres de carne o de pescado; eres carnívoro o eres vegano, concebollista o sincebollista… A la gente menuda le enseñamos desde muy peque qué es el éxito y qué es el fracaso, lo de las victorias pírricas ya se lo mostrará la vida, y ya más mayores les enseñamos que el concepto de bien y de mal es absoluto, pero luego les consolamos con frases tirita como “no hay mal que por bien no venga”. En un resumen de un sociata mafioso, enseñamos esto: "Si te mueves, no sales en la foto".

El ciberespacio es un concepto que tiene su origen en lo binario, sí, pero tengo mis dudas sobre si el intelecto humano o los sentimientos funcionan igual, sobre todo estos últimos. Me hace explotar la cabeza esas fijaciones de la gente con sus filias y sus fobias, lo difícil que es que se bajen del burro. Un compañero antimilitarista cuestionado por su falta de criterio con alguna cosa banal, respondió que él unos días se levantaba italiano y otros musical, vamos, que se podría cuestionar hasta el color de sus ojos sin haberse mirado al espejo. Si tanto lo pensado como lo sentido se tiene que ajustar a lo binario, al “sí” categórico o al “no” rotundo, aviados vamos. Deseando estoy que lleguen los ordenadores cuánticos con un sí, un no, un puede, un so y un ni, y nos contagien. O un “no me da la gana pronunciarme, ni decidirme, ni que me clasifiques”. Harto me tenéis.

Las diferentes formas de implicarse en la labor educativa

 Stajánov

Llevo ya muchos años en Educación, desde aquel 3 de diciembre de 1987 donde me estrené en una clase de FP para impartir algo que no había estudiado. He pasado por unos 14 institutos, saqué unas oposiciones y tengo mi puesto definitivo en un pequeño insti de la Bizkaia profunda donde, por cierto, dar clases es una gozada. Podría ponerme en plan friki y decir aquello de "yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión...", pero voy a ser más prosaico y voy a hablaros de lo que dice el título de este post. Claustros diferentes, profesorado diverso, alumnado variado, así es la pública en Euskadi, mucha gente diferente educando a gente también dispar. Vamos al lío.

Ahora sí, yo he visto cosas increíbles, desde la persona que llega nueva y se quiere comer el mundo (yo soy de esos), o la que busca cualquier resquicio para escaquearse, desde la que no puede parar de innovar, a la que si la sacas del libro de texto le has hecho un hijo de madera. En esa fauna que puebla nuestros centros educativos hay tanta variedad como en la sociedad misma, pero un insti es un centro de trabajo, es en eso donde nos tenemos que concentrar y ahí es donde la liamos. En los centros con un profesorado casi clónico, ese proceso quedará bastante diluido, pero frente al que siempre llega impuntual, el que trabaja lo justo o el que exige demasiado o demasiado poco, estarán los estajanovistas que parecen vivir en el insti, los entusiastas que parecen disfrutar o la gente que no concibe esto de instruir y educar sin una tutoría personalizada que le absorba más horas de las que tiene. Y ahí está el quid de la cuestión, en el nivel de implicación en esa labor que nos exige la sociedad y que ha convertido a todo el cuerpo docente en una especie de mezcla de sabio/a + psicólogo/a + cura + paño de lágrimas + consejero/a siempre veraz. Enseñantes de todo tipo se implicarán más o menos según su propia naturaleza, bien es cierto, pero los que no lo hagan deberían de recibir nuestra censura, y en eso no admito medias tintas, o haces bien tu trabajo o no cumples y te vas, la Educación no es para ti.

Seguro que os habéis visto reflejados o habéis tenido maestros y maestras que respondan a los retratos robot que he dibujado arriba, pero quiero ir más allá. Quiero que se entienda que en esa variedad reside parte del secreto de algo que debemos enseñar sí o sí en nuestros centros: la adaptabilidad. Llega gente nueva al insti cada año y ves los mismos errores o los mismos aciertos que tú has tenido a lo largo de esta carrera de fondo, personas a las que les fastidia faltar un día aunque tengan una cita médica ineludible, o por el contrario, aquellas otras que saltan de baja en baja por un uñero. Nuestro alumnado enseguida nos cala, después de dos clases sabe quién es currante y quién no, tiene claro con quién va a aburrirse en clase y con quién se lo va a pasar cañón, y lo más importante, sabe cómo adaptarse, cómo cambiar su comportamiento para que el Quijote o el Sancho Panza, la Bruja o el Hada Madrina, no le cojan manía. El secreto de la evolución no está tanto en la supervivencia del más fuerte sino en la adaptabilidad, en quién se acopla mejor al medio ambiente, quién aprovecha los recursos en su beneficio y sale adelante. Cuando éramos alumnado lo hicimos, ahora somos agente de ese proceso desde el otro lado, es una aventura apasionante.

Para acabar he de decir que parte de esa adaptación que hace el alumnado a nuestra implicación se contagia al profesorado, y creo que voy a necesitar otro post para explicar semejante afirmación. Otro día.

jueves, 14 de abril de 2016

Experimento en el aula. Los millennials a examen.


Hoy me ha tocado una guardia de Natur Zientziak de 1.DBH (1º de ESO para ahí afuera, 12 y 13 añitos), con todo debidamente organizado por la profesora titular para que trabajaran en el Classroom en una de nuestras aulas de informática. Como la inmensa mayoría habían acabado su tarea, los últimos 12 minutos, 12, quédense con la copla, les he mandado por mail este juego:

Es el Submachine 1, aunque hay muchos más que luego comparto abajo. Es un juego de escape, point and click, buscar objetos, combinarlos y escapar de un sitio. Suele tener una lógica difusa y a veces el try&error funciona mejor que el raciocinio, pero la cosa es que según iban acabando de guardar sus trabajos, muchos de ellos y ellas se han afanado en acabarlo. Antes de que sonase la hora para ir al comedor la inmensa mayoría lo había acabado(¡¡¡12 minutos!!!) Voy a tratar de explicar las diferentes actitudes ante un juego que no es el mata-mata habitual que les gusta, no tiene apenas efectos y hay que usar la memoria espacial, al menos en 2D, para situar las habitaciones y sus características, además de los objetos y las recompensas. Ahí van algunas de las observaciones:

  • Una pareja de chavales con ordenadores contiguos, se afanaban por ver quién corría más, apenas compartían nada fuera de lo que pudieran copiar de la pantalla del otro, y se quejaban al principio de la poca "utilidad" del juego. Luego volveré a ellos.

  • Un grupo de cinco chicas se ha asociado y en un solo ordenador aportaban lo que les parecía de una forma tremendamente rápida, me costaba seguir su velocidad de proceso neuronal. No miraban a nadie, no copiaban de ningún otro sitio y no se quejaban. Creo que lo han acabado también aunque no han sido las primeras.
  • Un chico, uno de los mayores, se quejaba de la poca interacción, de las 2D, de casi todo, y en cuanto me he descuidado ya había buscado el vídeo resolutivo en Youtube. Le encanta el deporte y le he dicho que eso era hacer trampas, saltarse el reglamento y disfrutar poco de las sorpresas del juego. Ha cerrado la pestaña de Youtube y ha avanzado mucho sin llegar a ver nada más allá de la presentación del vídeo.
  • Otro grupo de chicos estaba más tranquilo porque como lo tenían en el mail ya le iban a dedicar tiempo en sus casas. Eso sí, aprendían de memoria los trucos y no quitaban ojo a las otras pantallas.
  • Una pareja de chicas, pero sobre todo una, Nora, sin mirar a ningún sitio, en un tiempo récord, ha acabado el juego casi a la vez que uno de los chicos de la primera pareja de la que he hablado, Aimar, que ha sido el txapeldun.

Aunque he anunciado los campeones en velocidad, casi todos y todas han seguido hasta llegar a completar el puzzle de las piezas que parecía el objetivo, pero me ha sorprendido que les daba igual ver cómo acababa la cosa después de reunir las piezas, cómo se escapaba del faro y qué se ve al final. No entiendo que no valoraran precisamente eso, todavía estoy pensándolo.

Salvo el grupo de chicas y alguna pareja, han colaborado poco entre sí, pero no se cortaban a la hora de compartir sus hallazgos si alguien les preguntaba. No les ha sorprendido la poca lógica de algunas resoluciones (lo de la cuchara tiene delito), y tampoco que ciertas claves cambiaran según el ordenador. Al acabar, nadie se ha puesto medallas, nadie ha ido de chulito o chulita, nadie se ha reído de los que no habían acabado. Toda una experiencia, pero las conclusiones se las dejo a quien lea esto.

¿A qué venía lo del experimento? Puse una versión de este mismo juego hace unos 5 o 6 años a un grupo de 4º, gente que hoy está ya en 2º o 3º de carrera, y la acogida no fue así ni de coña. Algunos se rindieron a la primera, algunas ni se lo plantearon, algunos se picaron como condones de pela, lo resolvieron pero les costó bastante más de 12 minutos. Casi todos y todas colaboraron, compartieron hallazgos a gritos, concentraron sus fuerzas. Se quejaron de la lógica, de la poca recompensa, de casi todo y salí con una sensación rara, la que hoy no he tenido. Esta generación nacida en el 2003 tiene otros mimbres y estoy por ver qué cesta hacen.

P.S.1: No son nativos digitales, mi amigo @wicho, yo y mucha más gente estamos muy hartos de ese concepto. Aquí @wicho lo explica muy bien: Entrevista sobre los "nativos digitales".

P.S.2: Por si os picáis con ese juego, hay muchos más del mismo autor, y además están encadenados: JUEGOS SUBMACHINE