jueves, 14 de abril de 2016

Experimento en el aula. Los millennials a examen.


Hoy me ha tocado una guardia de Natur Zientziak de 1.DBH (1º de ESO para ahí afuera, 12 y 13 añitos), con todo debidamente organizado por la profesora titular para que trabajaran en el Classroom en una de nuestras aulas de informática. Como la inmensa mayoría habían acabado su tarea, los últimos 12 minutos, 12, quédense con la copla, les he mandado por mail este juego:

Es el Submachine 1, aunque hay muchos más que luego comparto abajo. Es un juego de escape, point and click, buscar objetos, combinarlos y escapar de un sitio. Suele tener una lógica difusa y a veces el try&error funciona mejor que el raciocinio, pero la cosa es que según iban acabando de guardar sus trabajos, muchos de ellos y ellas se han afanado en acabarlo. Antes de que sonase la hora para ir al comedor la inmensa mayoría lo había acabado(¡¡¡12 minutos!!!) Voy a tratar de explicar las diferentes actitudes ante un juego que no es el mata-mata habitual que les gusta, no tiene apenas efectos y hay que usar la memoria espacial, al menos en 2D, para situar las habitaciones y sus características, además de los objetos y las recompensas. Ahí van algunas de las observaciones:

  • Una pareja de chavales con ordenadores contiguos, se afanaban por ver quién corría más, apenas compartían nada fuera de lo que pudieran copiar de la pantalla del otro, y se quejaban al principio de la poca "utilidad" del juego. Luego volveré a ellos.

  • Un grupo de cinco chicas se ha asociado y en un solo ordenador aportaban lo que les parecía de una forma tremendamente rápida, me costaba seguir su velocidad de proceso neuronal. No miraban a nadie, no copiaban de ningún otro sitio y no se quejaban. Creo que lo han acabado también aunque no han sido las primeras.
  • Un chico, uno de los mayores, se quejaba de la poca interacción, de las 2D, de casi todo, y en cuanto me he descuidado ya había buscado el vídeo resolutivo en Youtube. Le encanta el deporte y le he dicho que eso era hacer trampas, saltarse el reglamento y disfrutar poco de las sorpresas del juego. Ha cerrado la pestaña de Youtube y ha avanzado mucho sin llegar a ver nada más allá de la presentación del vídeo.
  • Otro grupo de chicos estaba más tranquilo porque como lo tenían en el mail ya le iban a dedicar tiempo en sus casas. Eso sí, aprendían de memoria los trucos y no quitaban ojo a las otras pantallas.
  • Una pareja de chicas, pero sobre todo una, Nora, sin mirar a ningún sitio, en un tiempo récord, ha acabado el juego casi a la vez que uno de los chicos de la primera pareja de la que he hablado, Aimar, que ha sido el txapeldun.

Aunque he anunciado los campeones en velocidad, casi todos y todas han seguido hasta llegar a completar el puzzle de las piezas que parecía el objetivo, pero me ha sorprendido que les daba igual ver cómo acababa la cosa después de reunir las piezas, cómo se escapaba del faro y qué se ve al final. No entiendo que no valoraran precisamente eso, todavía estoy pensándolo.

Salvo el grupo de chicas y alguna pareja, han colaborado poco entre sí, pero no se cortaban a la hora de compartir sus hallazgos si alguien les preguntaba. No les ha sorprendido la poca lógica de algunas resoluciones (lo de la cuchara tiene delito), y tampoco que ciertas claves cambiaran según el ordenador. Al acabar, nadie se ha puesto medallas, nadie ha ido de chulito o chulita, nadie se ha reído de los que no habían acabado. Toda una experiencia, pero las conclusiones se las dejo a quien lea esto.

¿A qué venía lo del experimento? Puse una versión de este mismo juego hace unos 5 o 6 años a un grupo de 4º, gente que hoy está ya en 2º o 3º de carrera, y la acogida no fue así ni de coña. Algunos se rindieron a la primera, algunas ni se lo plantearon, algunos se picaron como condones de pela, lo resolvieron pero les costó bastante más de 12 minutos. Casi todos y todas colaboraron, compartieron hallazgos a gritos, concentraron sus fuerzas. Se quejaron de la lógica, de la poca recompensa, de casi todo y salí con una sensación rara, la que hoy no he tenido. Esta generación nacida en el 2003 tiene otros mimbres y estoy por ver qué cesta hacen.

P.S.1: No son nativos digitales, mi amigo @wicho, yo y mucha más gente estamos muy hartos de ese concepto. Aquí @wicho lo explica muy bien: Entrevista sobre los "nativos digitales".

P.S.2: Por si os picáis con ese juego, hay muchos más del mismo autor, y además están encadenados: JUEGOS SUBMACHINE







domingo, 27 de septiembre de 2015

Una #blimagen para resucitar el blog.


Dice el bloguero inmisericorde +Jordi Martí que esto de comentar la imagen de arriba puede servir para fomentar la comunicación de mi PLE, pero a mí eso de los PLEs siempre me ha sonado a mamelonada de las gentes de pedagogía, esas personas que se dedican a darnos consejos a docentes que SÍ pisamos las aulas. Esto de la imagen me va a ser útil para despertar este blog que llevaba demasiado tiempo dormido, y no es porque no tenga nada de contar sino que otros menesteres más placenteros me han tenido ocupado, la ley del procrastinador a la quinta potencia. Vamos a ello.

La #blimagen me recuerda a la película Wall-e, sí, la del robot basurero dejado en el planeta mientras la humanidad, o lo que queda de ella, vive en naves ahí fuera. El género humano ha caído en un sedentarismo tan grande que nos ha convertido en gente gorda, inútil, atada a máquinas que velan por todos nuestros caprichos, y que nos han quitado hasta las ganas del contacto físico. Pero...

1.- ¿Estamos muy lejos de eso? 
2.- ¿Somos tan esclavos de la tecnología?
3.- ¿Podríamos vivir sin ella? 

Respuestas: 

1.-: No.
2.-: Sí. 
3.-: Sí y No.

Hace poco leí una novelita juvenil bastante ligera, Blackout, donde se pretende dibujar una sociedad que sufre un Evento Carrington bastante brutote, de forma y manera que todo lo eléctrico se queda frito y nos quedamos sin energía, y por ende, sin toda nuestra sociedad occidental. Tengo del todo claro que el caos se impondría en horas, las ciudades serían ratoneras sin ley y habría que moverse a pie hacia sitios con agua y comida si quieres permanecer con vida. ¿Pero adónde? ¿Cómo? Ya no se trata de tener luz porque el sol sale todos los días, o de poder conseguir agua potable que para un montañero como yo no resultaría especialmente complicado, pero ¿y el resto de la jauría? ¿Sabemos sobrevivir sin tecnología? ¿Tenemos conocimientos suficientes sin poder recurrir a Internet?

Si nos ponemos apocalípticos, cosa muy de docentes, podríamos dibujar un panorama terrible, donde un planeta en crisis no contaría con el conocimiento adecuado para empezar desde cero, y nos daríamos cuenta de qué estamos enseñando y para qué. Es claro que la Educación actual "instruye" para el mundo que tenemos ("educar" se hace en casa), y quizá aún no nos hemos sacudido ese modelo de escuela-mina a golpe de sirena, rendimiento y obediencia. Nuestras generaciones urbanas son casi las primeras que no saben plantar un pimiento, que no tienen ni idea del origen de la leche o de dónde obtener frutos comestibles, así que la cosa está muy negra. Mi aita, de la generación anterior, tampoco tendría mucha idea porque siempre ha sido urbanita, pero mi ama, de un pueblo riojano, algo sabría hacer. ¿Y yo? Pues todo un biólogo que da clases de Ciencias Naturales pero que es un geek desde los años ochenta, directamente me haría caquitas. Sin electricidad, Mamá Natura nos da una patada en el culo y nos devuelve al Medievo, pero mira, podríamos seguir dando clase magistral como ahora, sin tanto cacharrito que necesita voltios para funcionar.

La imagen de ahí arriba está muy exagerada pero avisa de una evolución del género humano que puede ser una involución en toda regla. Miedito.



PS: El libro Blackout está aquí explicado por su autor, que igual tiene una visión un tanto distorsionada de su obra porque no es para tanto. Se puede bajar gratis. Entretiene, sin más.




lunes, 26 de enero de 2015

Visita a la Torre Loizaga en tuits

El sábado 24 de enero de 2015 caímos en la tentación de engrosar una de las movidas del sempiterno Mikel Agirregabiria, una de esos encuentros de bloguers donde los escribientes somos minoría y los invitados mayoría. Casi 100 personas nos acercamos a Galdames donde se encuentra ese mágico lugar que alberga la colección más grande de Rolls-Royces del mundo, un capricho de su difunto dueño, el señor Miguel de la Vía, que hoy es una atracción turística a la vez que una oportunidad de conocer la historia de la zona, y por ende, de Bizkaia.

Pero vayamos a los tuits que marcaron el recorrido y que son más interesantes que mi verborrea:

Dentro frío y coches.
Empieza el festival del humor. Mikel, ¡qué poco serio eres!
Delante del modelo de coche del que Franco tenía tres, quisimos hacer una peineta pero con manoplas no se ve bien:
Y a partir de aquí vino la lección de historia que nos impartió Carlos, y que versó sobre la Torre Loizaga que luego visitamos por dentro, quiénes eran esos señores (él decía Loízaga, con tilde), y desde arriba del todo vimos un par de panorámicas de temblar el imperio mongol.

La primera, de los montes de Triano hasta el Pico de la Cruz:
Y la segunda, con el Eretza, el Ganekogorta y el infame Gallarraga que tiene subidón lo hagas por donde lo hagas:
Creo que si pinchas en ellas las verás más grandes. O no.

Y como todo evoluciona os pongo una del Lamborghini ese amarillo en el que había cola para entrar y el interior de un BMW i8 híbrido que nos presentaron y que costaba sólo 129.000 €. No especificaron el precio del seguro aunque para unos de Bilbao eso es calderilla, vamos, que con lo queda en los botes que ponemos para potear, en un par de meses nos hacemos con dos o tres, debidamente asegurados, claro.

Para acabar la visita hubo una degustación de txakoli y productos de la zona, y nos dieron una bolsa con mucha información turística, todo genial. Gracias a Mikel y a María López-Tapia de la Vía por la invitación.
Luego,  unos cuantos amigos, 2 bloguers y 5 acompañantes (esa era la proporción en la Torre), nos fuimos a comer a Balmaseda. Pero eso es otra historia y merece ser contada en otro sitio.

En definitiva, éxito de organización como "casi" siempre que está Agirregabiria por medio, mucho frío, sitio espectacular y si no te gustan los coches como a mí, y se nota en mis tuits, pues siempre te queda la historia y el paisaje de la zona que es una maravilla. Y es que el Paraíso estuvo aquí, que es de donde expulsaron a Adán y Eva, probablemente por ser giputxis.

Enlaces: Torre Loizaga

lunes, 22 de diciembre de 2014

En el tema de Genetika se ponen problemas sobre grupos sanguíneos y no me he cortado


Aste honetan Simpsons telesailaren 25. urteurrena ospatu dugu eta tokatu zaizu supermegaburuketa.

Familiaren fenotipoak

Abraham: B
Mona: 0
Clancy: A
Jackie: B
Herb: 0
Patty: A
Selma: B
Bart: A
Lisa: AB
Maggie: B

Galdera: Homerren eta Margeren genotipoak eta fenotipoak eta bidebatez guztien genotipoak. Gora Simpsons!

Pues eso, que había que conseguir adivinar el fenotipo (lo que se ve) y el genotipo (los alelos) de Marge y Hommer teniendo unos pocos datos. Herb, el hermano de Hommer es hijo de Abraham Simpson pero no de Mona (fue una aventura de juventud), de ahí la línea discontinua, y Ling es una niña adoptada así que tampoco cuenta en el fregado de los grupos sanguíneos.

Hubo todo tipo de estrategias, tantas como personas, desde la que empezaba por los abuelos hasta la que lo hacía por Bart, Lisa y Maggie, desde la que gastó hojas y hojas haciendo cruces genéticos, hasta la que lo adivinó a la primera.

Anímense, resultados en los comentarios. Mi alumnado tendrá nota, la gente de los comentarios no.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Los trolls y sus discutibles funciones


En los dos últimos saraos informáticos me ha tocado representar un papel que no es exactamente el mío y los resultados han sido dispares. En el EBEuskadi más que de troll iba de piratilla y nos teníamos que enfrentar a tres aguerridas abogadas que no estaban muy de acuerdo con eso del conocimiento libre y compartido. En el Getxoblog teníamos que ir de trolls y así actuamos, sin guión, trolleando nuestra propia intervención y convirtiéndola en un camarote de los Hermanos Marx. Como no me quede muy a gusto con esa caótica actuación, voy a explicarme aquí, que para eso se hicieron los blogs. A ello.

Después de escuchar a @pixelillo, a @blogdebori o a @maripuchi queda claro que no cumplimos los postulados del troll clásico que es el tocanarices anónimo, el revientahilos, explotaconversaciones e insultador profesional. El troll clásico es molesto, metete, faltón, casi no tiene argumentos y utiliza falacias bola de nieve, que a cada vuelta van engordando y engordando en su estulticia. Bien, no soy un troll y mis acompañantes en la mesa tampoco por mucho que se empeñen los organizadores. Pero entonces ¿qué somos? ¿Por qué nuestra aparición hace que consigamos TTs allí por donde pasamos?

Mi sosias, @eztabai, no es anónimo, es yo mismo en todo momento y se puede considerar un agitador de las redes donde se mueve. No actúo, no soy doctor Jekyll o Mister Hide dependiendo de la situación, voy de cara, a veces a partir alguna dialécticamente, a veces a que me la partan, pero la función es clara: echar sal y pimienta en las Redes Sociales. Ni más ni menos, ganando amistades y enemistades en cada frase.

Internet es un instrumento de comunicación que ha revolucionado el mundo en estos últimos 20 años, pero comunicar tiene como componente necesario y suficiente la interacción. Entre 7.200 millones de seres humanos con casi la mitad conectada a la Red de Redes, el intercambio de opiniones e informaciones ha de ser la sangre de este gigantesco organismo y muchas veces lo olvidamos. Ayer @pixelillo decía que la gente ya no leía blogs, que deglute tuits y poco más, pero hay muchas personas de la generación del libro que aún devora párrafos, con fruición, y este último me está quedando largo.

La importancia de ese feed-back en la comunicación es tal que sin ella no se darían blogs, foros, patios de vecinos como Facebook, conversaciones de bar como Twitter, onanismos como ask.fm, páginas para buscar al novio o novia perdido, pero ahora parece que nos estorban los que interaccionan de otra forma. Me enervan las quejas sobre lo molesto de ciertas personas que desde su teclado hacen su papel de trolls puros y duros, sí, el apuntado arriba, cuando hay mil sistemas para controlar indeseables. Se puede dejar de seguir a alguien, bloquear, silenciar, evitar que te etiqueten, banear, prohibir comentarios o moderarlos antes de su publicación, controlarlo TODO. Me fastidia lo exquisitos que nos ponemos en nuestras redes contra esa gente molesta cuando lo tenemos más fácil que con el pesado o pesada de barra de bar a la que es difícil esquivar porque te puede perseguir. Y no existe en "block" en la barra de un bar, no me fastidien.

Ayer afirmaba, y fue motivo de algún tuit, que no estoy de acuerdo con lo de "Don't feed the troll". ¿Por qué esa prohibición? Desde siempre me han encantado las peleas verbales, llevar al límite discusiones sin importar que fueran triviales o muy profundas, y queda clara esa filosofía en mi propio nick que es "discusión" en euskera. El poner anzuelos dialécticos me parece un deporte para iniciados (Íñigo Errejón es un especialista en eso), y cualquier troll de medio pelo caerá una y otra vez en nuestras trampas. Algo que se les achaca a los trolls es que no tienen vida fuera del teclado, que tienen mucho tiempo libre o que así se sienten realizados. Pues igual sí, pero igual no, y mucha gente es animadora de las redes sin necesidad de ser catalogada como troll, aunque parecemos muy de moco fino cuando nos ponemos dignos con nuestra forma de comunicar. Y eso ha de cambiar.

Para terminar, la fauna que se mueve por Internet es la misma que está fuera de ella, gente que en las conferencias no hace preguntas sino que se escucha, stalkers de barra o de puesto de trabajo, "cuñados" que todo lo saben, plastas infames que te agobian con planes de fiesta continuos y así ad infinitum. Parece que creemos que por interaccionar con un teclado nos tenemos que convertir en personas exquisitas, educadas, respetuosas y suele ser justo lo contrario, como a mucha gente le pasa al volante. Con todos los sistemas de control en nuestros dedos, quejarse del comportamiento de "los otros" en las redes es ser o bastante milindris, o muy vago para no dar a la tecla adecuada. Nos leemos en las redes y siempre me encontraréis dispuesto a dar batalla en el teclado, algún día con rosas y otro con espinas, claro.

PD1: Está escrito mucho en masculino porque hay pocas chicas trolls, pocas, no ninguna, menos que chicos desde luego.

PD2: Los verdaderos trolls están en la foto de arriba.

lunes, 27 de octubre de 2014

Podemos y su militarismo nada encubierto

Antes de nada veamos tres de los vídeos donde se luce la pareja de líderes de Podemos.
Tema: policía y militares.


 




Y si pinchas AQUÍ verás el de La Sexta.

¿Ya? Amigos Monedero e Iglesias, vemos que cuando os da por ser realistas no ponéis en duda ciertos componentes de ese establishement que tanto criticáis. Dice Monedero que a él tampoco le gustan los ejércitos pero que prefiere tenerlos a su lado, y algo parecido argumenta Iglesias poniendo como ejemplo a Chavez o Allende. Pero Pablo va más allá y argumenta que la gente que "aspira a una sociedad más justa necesita de hombres y mujeres armados, preparados y disciplinados que aseguren el uso de la fuerza cuando sea necesaria".

Pablo incluso se atreve con afirmaciones más rotundas: “Necesitamos al Ejército, el problema es que, a veces, defiende intereses contrarios a los de la gente" (¡pues vaya!), y ya pone la guinda de plomo (y nunca mejor dicho) al pastel militarista de Podemos: defiende que si fuera necesario aumentar el presupuesto de Defensa en España para “asegurar los derechos sociales”, lo haría.

Mira que sois de lo más potable del panorama político actual, que tenéis una marea que os sigue sin haber hecho en realidad casi nada, porque hasta vuestro programa para las Elecciones Europeas era bastante flojito por apresurado, pero aquí nos vais a tener enfrente. ¿Queréis tener a vuestro lado a los militares? Pues no contéis con el voto de los y las antimilitaristas y nos tendréis en el otro lado de la barricada. Se nota que sois bastante "comunistoides" y así en el segundo vídeo Pablo citaba a Mao, sin rubor: "El poder nace en la boca de los fusiles". Sin despeinarse, sin soltarse la coleta. Siguiendo la misma regla de tres, si queréis el ejército a vuestro lado porque garantiza vuestro triunfo, supongo que tampoco dudaréis en hacerle la pelota al otro poder fáctico, la banca, porque pueden desestabilizar más que cuatro uniformados con pistolitas.

Sólo un par de cosas, colegas de Podemos:

1.- En 2014 el gasto real en Defensa llegará a los 34.019,88 millones de euros (9,84% de los PGE), un pastizal donde la parte del león se la lleva el armamento. Politólogos, aclárenme algo: ¿quién es el enemigo en esta Europa unida? Parece que luego nos rasgamos las vestiduras con unos pocos millones que se van en corruptelas varias, pero no se nos arruga el ceño cuando los uniformados gastan dinerales, se pasan cada año del presupuesto y tienen su propia justicia. Preferís tener el poder de las armas como aliado que un mejor reparto de ese dispendio que es del todo innecesario en pleno siglo XXI.

2.- Parece que queréis ser el PSOE del siglo XXI, hacer política sin tocar demasiado a los de siempre, Ejército (os encanta), Iglesia (¿habéis dicho algo del Concordato?), Banca (una boutade lo de la nacionalización de los grandes bancos, ¿no?) y Corona (Pablo quiere salir en la televisión con la reina Letizia). Desilusión es poco.

Para acabar, espero que vuestra formación sea sensible a lo que piensa y siente la sociedad, que en el caso que nos ocupa y hace menos de 20 años, apoyó todos y cada uno de nuestros postulados antimilitaristas. Dice Pablo que fue objetor y se olvidaron de él, muchos otros peleamos duro y más de 1200 personas estuvimos en la cárcel por poner en solfa una ley injusta. Si hay que volver a desobedecer a un Podemos gobernando no lo vamos a dudar, aunque ellos nos apliquen esa fuerza basada en las armas que tanto les pone. Nos vemos en las calles.


LINKs para que la gente de Podemos pueda opinar sobre el ejército que tanto parece necesitar:

Antimilitaristas

Utopía contagiosa: ¿Puede renunciar Podemos al debate antimilitarista?

lunes, 29 de septiembre de 2014

De divulgadores y otra fauna. Wicho es un bicho.

Hoy voy a escribir sobre ese tipo de ahí arriba, Javier Pedreira, alias @wicho, uno de los tres perpetradores del blog número uno del estado, Microsiervos. Este fin de semana se ha celebrado un Naukas en Bilbao tal y como se viene haciendo en estos últimos cuatro años, dos días de conferencias de 10 minutos sobre divulgación científica con mucho friki en el estrado y entre el público. Como siempre, ha sido un éxito de público dejando pequeña la sala de 500 butacas del Paraninfo EHU-UPV, pero ese no es el tema aunque también saldrá.

Una de mis compañeras radiofónicas, Asun aka @esaotra, que ya salió en el post anterior, había quedado con este gallego gigantón y ya desde el jueves decidimos hacer una ruta turístico-gastronómica por nuestra villa, así que a media tarde quedamos. Yo tenía mis precauciones sobre este divulgador, una estrella de los blogs, un monstruo en el estrado, un tipo tranquilo en los pasillos pero demasiado cercano a los organizadores con los que no me he llevado demasiado bien por mis críticas a la descompensación de género del evento, un verdadero campo de nabos hasta este año. Desde el primer momento comprobé que estaba equivocado, que mis prejuicios hacia Wicho eran infundados, que es un gallego con mucha sorna y sobre todo y ante todo, que vive la ciencia con pasión, con mucha pasión. Sus explicaciones sobre el vuelo en caída libre, sus visitas a Cabo Cañaveral, sus sensaciones cuando observó en directo la resurrección de la sonda Rosetta, acabaron por convencerme que estaba delante de un celta noblote, observador y con un raro sentido del humor. Dos días de jornadas y otras dos salidas nocturnas han convertido a Wicho en alguien cercano con el que tenemos diferencias gramaticales, de altura y de kilómetros viajados, pero poco más, consonancia total.

Mis experiencias con otros divulgadores que han pasado por ese mismo estrado no habían sido del todo agradables, algunos de ellos están muy subiditos y te miran por encima del hombro, otros sabrán mucho pero ni idea de explicar a una audiencia con gente de todo pelo y aún otros no se dignan ni a dirigirte la palabra. Evidentemente hay excepciones, @xurxomar, @javierarmentia, @Pr3cog, @mimesacojea, @Milhaud@Jeibros, @joaquinsevilla, @feminoacid y un corto etcétera son de la pasta de @Wicho, gente enamorada de la ciencia pero no subida a un pedestal. Algunos otros me habían generado los prejuicios de los que he hablado al principio (Wicho diría "hablé"), pero he visto que también en esa fauna especial que se mueve en estos eventos hay gente muy normal, que fuera del estrado son hasta cálidos y que le pueden sacar punta a un queso de bola.

Explicar ciencia a una sociedad que lee poco, que no entiende los gastos en investigación o que mete a todo apasionado por esa disciplina en la tribu de la gente rara, es una tarea hercúlea. Parece que la gente a la que nos apasiona lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño somos esos seres raros que se juntan para hablar de sus frikadas, no sabemos comunicarlas y encima somos muy felices en nuestra tribu de cerebritos. Yo estoy con Einstein en eso de que "las cuestiones científicas se pueden explicar de forma sencilla, pero no demasiado sencilla" y en eso estamos. Al Auditorio hay que pedirle un esfuerzo, como cuando estás leyendo cualquier novela y no entiendes una palabra corres al diccionario a consultarla, en fin, despertar la curiosidad. Wicho y algunas personas más, para preparar esos diez minutos de divulgación, seguro que se han tirado horas, no para que su presentación de diapositivas sea la más molona, sino para llegar al público, a su cabeza y a su corazón, que se note que están enamoradas de la Ciencia y que transmitan esa pasión. No está al alcance de todo el mundo poder generar esa sensación pero cuando se consigue es algo más que un aplauso lo que se logra. Parafraseando el anuncio de esa tienda de ropa que es el suplicio de cualquier persona daltónica "LA CIENCIA ES CHULA". Y Wicho sabe explicarla.


Enlaces:

Los vídeos de las charlas AQUÍ

El vídeo de Wicho AQUÍ

Microsiervos, el blog de Wicho, Nacho y Alvy

Un juego que me regalo Wicho con una entrada en su blog. Aviso: es muy adictivo.



martes, 16 de septiembre de 2014

Javier Domínguez sabe hacer radio, los gestores de Radio Euskadi ni la oyen, ni la escuchan


Este post se parece a uno que ya escribí cuando Punto Radio cerró, pero tiene otro toque más íntimo. Antes de nada vayan ustedes al blog de Asun, alias @esaotra, lean una visión del tema que comparto al 100% y luego vuelvan. La explicación del entuerto a un nivel laboral está perfectamente dibujada en el texto de Asun, así que ni una coma voy a añadir. Yo voy a ir más a lo personal en los siguientes párrafos.

Conocí a JD hace mucho y fue gracias a mi afición radiofónica. Javi trabajaba en Más que palabras con Javier Vizcaíno, Cristina Álvarez, Itsaso Güemes y Loreto Larunbe, y organizamos una quedada para conocernos hacedores y escuchantes. Desde aquel día supe que a ese gigantón navarro le gustaba la radio que me gustaba a mí, fresca, ágil, muy interactiva, un medio de comunicación que enseña y entretiene al estilo del Libro de Petete. Nunca he sido demasiado fiel a ninguna emisora, he disfrutado con el difunto Juan Antonio Cebrián en La Rosa de los Vientos, con el señor Casamajor de Sardá, con Todo por la radio de la SER, con las historias de miedo y fantasía en Radio Nacional, y por supuesto, con varios programas de Radio Euskadi, como el ya citado Mas que palabras o los Pulpos de Graffiti, donde también trabajaba Javi. Digamos que soy un oyente con criterio. Con el mío.

Javier Domínguez comparte gustos conmigo y cuando montó La Noche Despierta, un programa nocturno de 5 horas, organizó secciones de esa radio que me apasiona, introdujo las redes sociales y me invitó a formar parte de la aventura. Gamberra (que no Ganbara) era una sección arriesgada porque dejaba hablar a gente de la calle sin censura, nunca nos puso una pega y mira que yo al menos soy un bocachancla del demonio, políticamente poco correcto y que se lleva mal con la autoridad. Alguna vez nos pasamos pero la noche confunde a los gestores que no parecían escuchar nuestras crudas opiniones. En ese espacio de libertad que era La Noche Despierta estábamos gente variopinta, Naiara, Patricia, Asun, Uxue, Traité, deslenguados en su mayoría, difíciles de controlar en antena. La cosa funcionó pero los gestores de Radio Euskadi decidieron cargarse el programa y dejar la noche para insufribles refritos, sin nadie al otro lado del micrófono, que, escuchen, es el secreto de un programa nocturno, leches!

Javi salió a Graffiti, un programa de tarde que llevaba años languideciendo, perdiendo punch y audiencia. Con la dirección del programa en su cabeza de monstruo radiofónico, JD rediseñó las secciones y consiguió una audiencia muy respetable para esas horas donde se hace difícil imaginar quién escucha la radio, de 20:00 a 22:00.

Este curso hemos hecho otra vez radio divertida, plural, dinámica, pero como bien explica Asun en su post, los gestores de Radio Euskadi han hecho una limpia disfrazada de OPE que es un ERE encubierto, un trabalenguas de siglas que se finiquita con despidos, con profesionales arrinconados a la espera de resoluciones judiciales o creyendo en la vuelta a la sensatez de los que toman decisiones pero no aman el medio que dicen representar. Estoy triste y cabreado pero no soy de papel, no me voy a quemar. Os invito a prestar atención en los meses venideros, cuando el desarrollo de los acontecimientos aclare la situación profesional y laboral de esas personas que llevaban años peleando por una radio pública de calidad.

Para acabar, ahí abajo pongo el audio de la despedida del Graffiti por mi parte, he decidido seguir el destino de mi amigo Javi y he silenciado mi voz en Radio Euskadi. No me arrepiento de nada de lo que dije, me pasé lo justo y en un minuto lancé flores y tiestos. Enhorabuena por su trabajo al que recibió las flores y para los que recibieron las macetas lanzadas a la cabeza, que les tarden en cicatrizar las brechas. La radio es un medio para transmitir sensaciones e ideas y sólo las cabezas bien amuebladas aprecian esa magia. A los demás ni agua.

AUDIO: DESPEDIDA DE GRAFFITI. SEPTIEMBRE 2014

Y así es como se despidió Javi del Graffiti y de esta etapa en Radio Euskadi. Genio y figura: AUDIO


lunes, 9 de junio de 2014

La criminalización de Twitter


Llevo cinco años y pico en Twitter, soy este elemento, @eztabai, y soy yo mismo, bastante troll y contestario aunque tengo un par de personajes que son más trolls que eztabai. Desde mi primer tuit califiqué el invento de blogueo súbito, algo para cobardes. Vengo de un mundo donde los textos son de varios párrafos, con frases kilométricas, con oraciones de relativo y sinónimos a manta. Mi actividad se circunscribía a los blogs después de haber estado años en las BBS de la Internet de 1995, o en los canales del IRC un poco después. Aterrizar en un mundo limitado a 140 caracteres contando hasta los espacios fue una dura prueba para un pedante como yo. Según se ve en mi gráfica de actividad, me costó pillarle el tranquillo. Mucho.



Tiempo después, Twitter se ha convertido en mi forma de comunicación habitual, tanto es así que casi he arrinconado mis otros sistemas favoritos, el Email y los blogs. En todo este periplo me he aficionado a seguir a verdaderos monstruos, en el sentido positivo, que se mueven en Twitter como pez en el agua. Unos ejemplos:


Iconoclastas como la copa de un pino:


@arezno

@eltrampero
@carloslanga
@lalibretilla
@esaotra

Gente que te hace pensar:


@baronrojo

@barbijaputa
@senoritapuri
@milhaud
@auroraferrer
@claragrima

Trolls diplomados:


@blogdebori

@pixelillo

Fenómenos mediáticos:


@norcoreano

@latxistorra

Y un sinfín de personas a las que sigo por motivos profesionales, políticos o sentimentales, que de todo hay.


Detrás de cada uno de esos nick de ahí arriba hay un montón de tuits que, con una lectura no demasiado severa del Código Penal, serían constitutivos de delito, los míos también, claro. Pero esto es escaparse del tema porque también se puede leer de otro modo y recurrir a la maltratada libertad de expresión, que cuando es de los "míos" no molesta y cuando es de los "otros" escuece.


En todas esas horas que he pasado en Twitter (que prefiero ni contar) he hecho muy pocos unfollows (dejar de seguir a alguien), y casi todos han sido por salidas de tono como chistes sobre minusválidos o metidas indiscriminadas contra los vascos, pero Twitter es una red abierta y pública, donde sigues a quien quieres (poca es la gente que protege sus tuits) así que menos lobos. Si alguien se pone borde, si alguna de esas personas que están detrás de esos nicks te molesta, pues le bloqueas o le dejas de seguir y punto. Punto.


Creo que los poderes políticos magnifican esta taberna virtual que es Twitter, ni tenemos tanta influencia, ni las cosas que allí se dicen tienen tanta trascendencia. Amordazar a una gente que opina no hace más que generar el efecto contrario, el Streisand, y luego surgen escándalos de la nada.


Para acabar, a la gente que cree que estos 140 caracteres van a cambiar el mundo les diré que han leído muchas novelas de fantasía. Las redes sociales, y Twitter en particular, te permiten estar informado, interactuar con conocidos y desconocidos, generar corrientes de opinión efímeras, tanto como esos TT, Trending Topics, por los que peleamos en cada evento. La militancia de salón, las manifestaciones virtuales o el activismo de sofá, creo que cambiarán poco o nada el mundo que nos ha tocado vivir. Además, si quieren venir a detenernos o amordazarnos, hay medios más sutiles o más directos, las redes sociales de cualquier país se pueden cerrar si el poder así lo dispone, pueden aplicarte diversos delitos, o mejor, nos cortan la electricidad y ¡santas pascuas plin! Ni somos tan importantes, ni a los que tienen el poder les importamos tanto, que espero que se entienda como paradoja.




sábado, 29 de marzo de 2014

Toda causa necesita mártires

Anoche estuvimos cenando en casa de un amigo una docena de personas bastante duchas en política, y les comentaba que estaba redactando un post para este blog sobre el aparente interés del gobierno en que haya un policía muerto en alguna algarada, algo que les dé carta blanca para legislar en consecuencia. Hoy nada más despertarme, Javier Gallego, alias Carne Cruda, había publicado mi borrador debidamente mejorado en esta columna de eldiario.es. Vayan, lean y vuelvan. Pueden pararse en este otro audio para que sepan cómo las gasta Javier Gallego.

En Euskal Herria y desde que tengo uso de razón he visto disturbios en la calle, ahí van unos ejemplos:


  • Cargar a los grises de forma indiscriminada un 1 de mayo de la gloriosa transición liderada por Suárez, con peques y abueletes aporreados sin compasión y librándome por los pelos porque corrimos más que ellos.



  • Mi abogado del KEM-MOC tuvo un porrazo de 38 cm en la espalda en una concentración pacífica que hicimos los antimilitaristas en Bilbao, atizado por uno de la policía nacional justo antes de que fueran sustituidos por los de rojo y negro locales, la Ertzaintza.
  • Los de rojo nos han dado para el pelo en algunas concentraciones de profes, pero como somos muy moñas bajamos las orejas y nos fuimos.
  • Los de negro, los antidisturbios locales, han tenido actuaciones vergonzosas contra cualquiera, ya fueran sospechosos de ser abertzales o vecinos indignados por cualquier cacicada del mandatario de turno, hasta tienen alguna muerte en su nefasto historial, Íñigo Cabacas.

En la cena se plantearon preguntas interesantes:


  • ¿Quién otorga legitimidad a las acciones violentas de los policías o los manifestantes? ¿El que mira? ¿El lema de la convocatoria? ¿La emisión o no de imágenes?
  • ¿Se mira con iguales ojos la quema de un banco si la convocatoria es contra la Troika o es a favor de los presos, por poner un ejemplo?
  • ¿Hay alguna intención oculta en dejar aislada a una patrulla de policías en medio de una multitud harta de abusos de todo tipo?

Hilando la última pregunta y la columna de Javier Gallego, será que soy un conspiranoico y no lo quiero reconocerlo, pero si yo quisiera ser maquiavélico en el poder no me cortaría en forzar una situación para que mi intención de legislar contra las libertades ciudadanas tuviera un mártir con nombre y apellidos, alguien al que lloraría su familia y muchos ciudadanos bien intencionados, y que sería la excusa perfecta para leyes aún más restrictivas de participación popular. No es por dar ideas pero parece que ese es el camino que ha elegido el meapilas del ministro de interior y el gobierno en pleno aplaude con las orejas.

Los antidisturbios han elegido un trabajo ingrato, hasta hace muy poco eran temidos y respetados por el miedo que generan, pero eso se acabó. De poco les sirve ser unos viciados de la adrenalina, unos vigoréxicos sumisos a la orden de aplastar cabezas que llegue desde arriba, eso se acabó. Seis años de crisis y situaciones económicas insostenibles hace que la gente no tenga nada que perder y lleguen a la conclusión más visceral y sencilla: "¿Quieren palos? Pues los tendrán".

En otra entrada de este blog abogaba por los medios no violentos a la hora de luchar en las calles contra las situaciones injustas. Me reafirmo en ello porque es un hecho constatable en nuestra corta historia que la violencia genera violencia y no suele terminar bien. Para acabar, invito a leer otra entrada de una persona con la que casi estoy totalmente de acuerdo y que escribió algo que ya se delata desde su título: Cada pedrada que recibe un antidisturbios es una derrota para nosotros



domingo, 9 de febrero de 2014

Vuelvo a la carga después de 2 meses dándole en toda la boca a la enseñanza concertada


En estos días he leído un par de artículos de prensa que me han puesto los pelos de punta y eso que de natural están bastante revueltos. El primero era de El Mundo y se titulaba "La enseñanza privada ganó 543 millones en 2012 a pesar de la crisis", pero en el segundo párrafo aclara que en la definición de privada entraba la concertada ya que son centros financiados o no con fondos públicos. El segundo es uno de La Vanguardia que se hace eco de un estudio de la OCU, la Organización de Consumidores y Usuarios, y que también llevaba un título elocuente: "Un  colegio concertado cuesta un 70% más que uno público, según la OCU". Vayan, lean y luego vuelvan un pelín más cabreados.

Podría entrar a degüello con la filosofía que hay detrás de la enseñanza concertada, teniendo en cuenta que escribo desde el País Vasco donde un 50% del sistema educativo está en sus manos, pero no. Podría descargar mi ira sobre las subvenciones que dan los políticos que rigen lo público a centros de titularidad privada, las más de las veces sin ningún control y sin pedir nada a cambio a esos entes intocables que son los colegios privados, concertados o ikastolas, pero tampoco, me voy a contener. Lo que no me resisto es a dar una opinión sobre la financiación de todo un sistema de enseñanza en tiempos de crisis, de recortes, de pérdida del supuesto estado de bienestar que se traducía en unos buenos servicios públicos, de todos y para todos.

Veamos, establezcamos prioridades. Para que una sociedad que aspira a ser justa y solidaria tenga los instrumentos adecuados, tiene que plantearse en qué gasta y cómo gasta los impuestos de la ciudadanía. Cuando en un hormiguero las reservas están al mínimo y fuera hay un problema de frío o sequía que hace difícil la recolección de la comida, de las ninfas que las obreras cuidan y alimentan no salen hormigas soldado sino obreras, exploradoras que se afanan en la búsqueda de víveres. La dictadura química que gobierna un hormiguero donde la reina pinta menos de lo que se cree, hace que los recursos se regulen, se administren mejor, se elimina lo superfluo y se trata con mimo lo que es para todas. Espero que el ejemplo se haya entendido cuando pido que se aplique a la enseñanza, a la sanidad o a los transportes, la columna vertebral de una sociedad, y que si yo doy una porrada de millones a entes privados de enseñanza, es doloroso que en plena crisis digan que se han quedado con 549 millones de euros en forma de ganancias de los 6.410 millones que les da el estado. También se me puede argumentar que parte de esos 549 millones son de los 4.134 millones que reciben mediante las cuotas, que por cierto no tendrían que pagar los progenitores, como bien queda explicado en el informe de la OCU.

Nuestro instituto, y supongo que todos los públicos, no puede tener ganancias, nuestros balances se cierran a cero. Si queda algún remanente es porque se espera un gasto más alto y fuera de presupuesto respecto a chapuzas varias en la infraestructura o en la compra de libros, y hay que justificar hasta el mínimo gasto, todo, absolutamente todo. Pero la concertada tiene su patronal (en Euskadi creo que hay varias), y como son tan buenos gestores presumen de ganancias. Poco presumen del exceso de trabajo al que someten a sus docentes, de las pegas que ponen a la entrada a sus centros de alumnos problemáticos, ya sean inmigrantes o no, del adoctrinamiento al que es sometido su alumnado, aunque suelen decir y con razón, que es el elegido por padres y madres. El argumento de que los padres y madres tienen que poder elegir el tipo de enseñanza que quieren para su prole es fácilmente rebatible con otros dos postulados:

1.- Si quieres sanidad privada te la pagas al 100%, sin subvenciones; si quieres enseñanza privada (la concertada es una privada subvencionada) te la pagas, a pinrel!
2.- Si con tus impuestos dices que pagas un modelo educativo que no usas, el público, te aplicas el primer postulado.

Ahora los fanboys de la concertada vendréis con el argumento demoledor de que no hay sitio para todos en la pública y que la concertada sale más barata al estado, y para eso también tengo respuesta. Con el concordato con la iglesia católica parte de la educación se regaló a los colegios religiosos y para mantener ese monstruo que en algunos casos ha dejado vacías las aulas de las escuelas públicas, se subvencionó por decreto. Una pregunta malvada: ¿las preciosas instalaciones deportivas que tienen algunos centros privados han salido de la buena gestión de lo privado o de la subvención pública? Otra: ¿Los beneficios de la privada no habría que detraerlos de las siguientes subvenciones que haya que darles?

Conclusiones, en este estado de las cosas es evidente que proponer la nacionalización de todos los colegios en manos privadas es poco menos que una quimera o una utopía, pero me apetece pedirlo. Habría que ser un tanto más exigente con los centros privados, inspeccionarlos sin cortapisas y ya que reciben dinero público, y mucho además, empezar a exigirles que no pongan tantas trabas a la entrada de cierto tipo de alumnado, que no expulsen a la pública a los que no consideran de su privilegiada clase, y que si tienen ganancias han de tener menos subvención sí o sí. La enseñanza ha de ser un servicio, no un negocio, leches YA! Ensalzamos el sistema educativo finlandés con envidia cuando allí tienen un 98% de enseñanza pública, pero aquí miramos para otro sitio y nos quedamos con el "¡Ay qué buenos son los padres XXX (ponga lo que corresponda), ay qué buenos son que nos llevan de excursión!", previamente pagada a tocateja por los progenitores.


P.S.: Por cierto, y como os veo venir, he de decir que yo no puedo hacer demagogia porque no soy político y no quiero ningún poder. Repasen la definición de demagogia y aplíquenla bien:

Demagogia.

(Del gr. δημαγωγία).

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La Ley de inSeguridad Ciudadana, o cómo querer controlar la desobediencia


Acabada la primera evaluación vuelvo al blog donde ya habían salido telarañas, y vuelvo después de que el gobierno de los herederos naturales de Franco haya aprobado el anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, LSC, así que regreso cabreado.  Por si queréis echar un vistazo estos son sus puntos principales y fíjate que pongo los de un periódico poco sospechoso de ser progre.

Vale, una vez leídos podemos opinar que dado el cariz que pueden tomar los acontecimientos, es del todo lógico que un gobierno, sea del palo que sea, se defienda de alguna forma. Que la LSC pisotee derechos fundamentales, que dé carta blanca a arbitrariedades de policías que nunca han demostrado tener mucho cerebro, que criminalice a los disidentes, pues es claramente una ley más propia de los tiempos de su adorado caudillo que de los actuales. Hoy mismo Europa ya les ha leído la cartilla pero conociendo al meapilas opusiano del ministro de interior y a Rajoy, el Presidente Pasmado (mira! PP), van a seguir con ella adelante y van a convertir la desobediencia civil en una práctica de riesgo aunque ya lo era, y bastante además. Por si fuera poco, la portavoz de su partido, otra iluminada con mantilla, dice que desde Europa no pueden interferir en la justicia española, vamos, que Europa está bien para eso de dar pasta pero que ni se le ocurra decir que alguna de nuestras queridas leyes vulneran los Derechos Humanos, ¡no hija, no!

¿Y qué vamos a hacer los desobedientes? Pues reinventarnos, ya lo hicimos con la insumisión y aprovechamos su propia fuerza represiva para generar un colchón para nosotros y un duro suelo para su caída. En aquella época los socialistas reescribieron muchas leyes para acabar con la disidencia y sólo consiguieron generar un movimiento social que les dio con la puerta en las narices. Ahora haremos algo parecido y ya estamos estudiando estrategias que dejen en ridículo delante de la sociedad y de Europa a estos inquisidores admiradores de Torquemada, que seguro que tenía carnet del PP como lo tuvo del PSOE, claro. En algunos meses novedades, nuevas formas de desobediencia. Nos vemos en los juzgados.

La foto está tomada de @redskin19633, un tuitero muy cañero.

lunes, 26 de agosto de 2013

Hoy hace 30 años en Bilbao llovía. Pero llovía mucho...

26 de agosto de 1983. Ese año había sido especial porque el Athletic de Bilbao había ganado la liga después de 27 años de sequía. Quédense con la palabra, sequía, porque ese año antes de la Aste Nagusia se oyó mucho. La semana de fiestas estaba resultando pasada por agua tal y como suele ser habitual en nuestro clima, pero desde el martes de fiestas, el 23, la cosa se estaba poniendo fea. No paraba de llover lo que resultaba desesperante en pleno jolgorio, y aunque la gente de Bilbao está muy acostumbrada al líquido elemento, aquello clamaba al cielo y nunca mejor dicho. El miércoles siguió lloviendo pero la alarma no saltó hasta el jueves cuando ya los ríos y las laderas no daban más de sí. Bilbao es una villa atada a su ría y de entonces a aquí la hemos visto salirse algunas veces de su cauce, casi siempre en los mismos sitios pero con consecuencias menos funestas. La txozna de Txomin Barullo, la konpartsa que dio origen a la Aste Nagusia, estaba justo la primera si tenemos en cuenta el cauce de bajada de la ría, que a estas alturas ya ha unido las aguas del Nerbioi y del Ibaizabal (lo hace en Bidebieta, Basauri). La foto de arriba es de cómo quedó su decoración después de aquel viernes infausto, con ese Groucho gigante que aguantó como pudo y con su puro las embestidas del agua, porque el interior de la txozna que no se pudo evacuar la tarde anterior, acabó en las playas a 14 kilómetros de allí. Pero vayamos con mi vivencia personal en los siguientes párrafos.

La tarde del 26 se mascaba la tragedia. No había ni móviles ni demasiadas cadenas de televisión, y como suele ocurrir en las tragedias humanas, la radio, esa que se puede llevar encima con un par de pilas, iba dando voces de alarma e instando a la gente a evacuar el Casco Viejo. Oíamos que en Laudio la cosa estaba fatal, que el Nerbioi bajaba enfurecido y que la iba a armar en el verdadero cuello de botella que es Bilbao, un cauce que es 100% obra humana, que ha pretendido dominar a esos ríos cortos y bravos que son los nuestros y que recogen miles de litros de nuestras escarpadas laderas. Yo andaba estudiando Bioestadística que me había quedado pendiente de 2º de Biológicas, pero con la radio a todo trapo estaba más pendiente de lo que decía y de los tremendos chaparrones que caían una y otra vez, que de las campanas de Gauss a las que tenía un paquete que para qué os voy a contar. A la tarde-noche ya no pude más y con dos amigos avisamos en nuestras respectivas casas que íbamos a ver en qué podíamos ayudar, que nos íbamos a apuntar en Protección Civil y que no nos esperasen despiertos. En el camino al Casco Viejo vimos como el Helgera, el río subterráneo que baja de Rekalde, había reventado la confluencia de las calles Unamuno y Autonomía, y en esta última calle y casi llegando a Zabalburu, había abierto un gigantesco cráter por donde las aguas bramaban. La tristeza era lo que se respiraba en el ambiente más que la desesperación o el histerismo. Más tarde que temprano llegamos a la calle Navarra, la que da acceso al Casco Viejo desde la plaza Circular, y acceso, lo que se dice acceso no había, más bien sólo se veía una ría enfurecida que pasaba casi por encima del puente del Arenal. Decidimos bajar hacia Protección Civil que estaba al lado del antiguo cuartel de bomberos, en Barroeta Aldamar, pero allí nos dijeron que hasta el día siguiente no se iba a organizar nada así que nos fuimos hacia el puente del Ayuntamiento. Glub!

El panorama era desolador. La ría arrastraba de todo y los elementos flotantes como cisternas de propano silbantes, bombonas de butano, balones, maderas y hasta alguna vaca muerta, rebotaban contra el puente con un sonido que no olvidaré jamás, se volvían a sumergir y aparecían por el otro lado donde estaba un barco siempre anclado ante el Ayuntamiento, el Consulado de Bilbao. Éramos jóvenes y con ese punto de sadismo que caracteriza a esa etapa de la vida, así que comentamos entre nosotros que menudas amarras tendría que tener el barco ese para aguantar semejante fuerza de las aguas. En este diálogo estúpido estábamos cuando, con otro sonido que no se me va del cerebro, algo se rompió, sonó a cable destensado, a cuerda de guitarra gigantesca y zas!, el Consulado de Bilbao, un barco de considerables proporciones, fue llevado por las aguas ría abajo y un coro se oyó entre la gente, algo como un ¡AYYY! entonado por mil gargantas. El estupor en nuestras caras se convirtió en carrera por donde pudimos, calle arriba, calle abajo, en el inconsciente e irresponsable intento de ver cómo semejante pedazo de metal se cargaba el puente de Deusto, situado un par de kilómetros más abajo. En ese momento teníamos la idea de estar viviendo algo histórico y no pensábamos en las consecuencias humanas o materiales sino en lo "destroyer" que puede ser la Naturaleza y que había que verlo todo. Antes de llegar al puente de La Salve el barco se hundió, sólo unos 700 metros más allá de su amarre, pero nosotros no nos enteramos hasta después porque para entonces ya estábamos pasado el puente de la Salve, donde ahora está el Guggenheim. O el barco ya había pasado o se había hundido pero lo único que vimos flotar las siguientes horas es todo lo que el agua había arrasado cauce arriba, miles de zapatos de las tiendas del Casco Viejo, cajas, bidones sospechosos, botes, toldos de las txoznas, coches y animales muertos. Mamá Natura había ejercido una vez más de madrastra malhumorada.

Mientras nuestra ciudad se iba apagando pero apagando de verdad porque las luces fallaban allá y acullá, ya era de noches prietas y volvimos a casa de uno de mis amigos donde la radio, Radio Bilbao de la Cadena SER en concreto, iba desgranando las informaciones, recogiendo llamadas de auxilio, algunas muy alarmantes y ya muy de madrugada volví a casa a seguir escuchando lo único que funcionaba, hasta que con una frase lapidaría "Bermeo ha desaparecido" la emisión también falló. Los días posteriores a aquel 26 de agosto fueron de una solidaridad que nos enseñó mucho. A la mañana del 27 mi aita, ferroviario de toda la vida, ya había movido sus contactos y llegó a casa con agua, leche y pan pero no sólo para nosotros sino para la escalera en general, y había atado esos contactos para tener suministro de lo esencial los días posteriores. El domingo yo empecé a trabajar en el patio de Jesuitas de Indautxu (con el paquete que les tengo, fíjate tú!), cargando camiones y helicópteros que salían con suministros que nos llegaban por las mismas vías. Litros y litros de leche y agua se amontonaban en el frontón y desde allí cargábamos camiones militares o helicópteros en cadenas humanas que en aquellos años años de plomo eran del todo surrealistas: un guardia civil me daba uno de esos paquetes de 12 cartones de leche que yo pasaba a un ertzaina, que pasaba a un UAR, luego a un militar, luego a un borroka con palestino, luego a un policía nacional, a un municipal, a una enfermera, a una jugadora de basket y así hasta el helicóptero. Durante una larga semana, donde por cierto hizo un tiempo excelente, estuvimos carga que te carga e incluso llevé comida y bebida junto con los militares (yo ya era antimilitarista), a varios rincones de Bizkaia como Etxebarri, Arrigorriaga y lo más sorprendente me ocurrió en Abusu, La Peña. Merece otro párrafo.

En esa semana donde escaseaban los productos básicos, el transporte a ciertas zonas se hacía mediante camiones civiles o militares, se concentraba todo en alguna zona central y desde allí se distribuía según las necesidades. Estando en Jesuitas cargamos un camión con agua, leche y galletas y me encargaron que fuéramos a La Peña, al campo de fútbol, a dejar la mercancía. En el camión tres personas, el conductor, militar con algún galón, en el centro un antimilitarista bajito y renegrido y al otro lado un recluta que llevaba las dos ametralladoras, la suya y la de su mando. El diálogo hasta el barrio fue de lo más insulso y justo cuando llegamos donde hay una farmacia muy grande en la calle Zamakola, el camión se mete en un gigantesco pozo de barro, el tubo de escape empieza a petardear y el trasto se para. Antes de ponerlo de nuevo en marcha, de varios portales de la zona y casi al más puro estilo Walking Dead, empiezan a salir personas de todas las edades dirigiéndose lentamente al camión. En esto que el recluta coge su ametralladora, le quita el seguro y se la pone en las rodillas. No me pude aguantar: "Pero, ¿de verdad le vas a disparar a la gente que viene a por agua y galletas? Pero si se las van a dar unos 500 metros más adelante, pues repartimos nosotros y punto". Mirada al de los galones que ya había intentado al menos una vez poner el trasto en marcha, aprobación y allí mismo hicimos el reparto ordenado que en una cadena inmensa de personas embarradas hasta las cejas llegó a su sitio. Ya sin la carga y a la tercera, arrancamos y volvimos. El viaje de vuelta fue de un silencio sepulcral y la despedida gélida. En fin, militares...

Aquellas inundaciones nos enseñaron muchas cosas y después de 30 años otras muchas siguen sin entrarnos en la mollera. La inundaciones son periódicas en nuestra geografía porque estamos en un sitio que es muy propicio a ellas: montañas muy cercanas, ríos cortos y bravos y una distribución de nuestros valles que hace que todo lo que cae en sus cabeceras, que es donde llueve a conciencia, llegue muy rápido hasta la costa. La urbanización salvaje de los cauces que hemos hecho no ayuda nada y salvo las ampliaciones que se han hecho precisamente en La Peña, poco o nada ha cambiado en este tiempo. Dentro de nada abriremos el Canal de Deusto y por allí podrán salir muchas toneladas de agua más pero también entrar, y si coinciden una gran avenida de agua con una marea potente, como se dice en euskera, akabo! 

Me voy a poner en plan pedagógico. Para entender la fuerza de nuestros ríos un ejemplo con  fotos. Donde hoy está el puente de Rontegi tanto la parte de Barakaldo como la de Erandio estaban unidas hace unos 15.000 años. El agua, que venía desde el Nerbioi ya junto con el Ibaizabal y que en ese punto se unía al  Cadagua con el Asua haciendo de zapa por detrás, en algún momento hizo mucha fuerza y "derritió" ese puente natural. No podemos olvidar la tremenda cantidad de agua que entra en cada marea, mucha más que la que en estiaje dejan los ríos, y eso pasa cada 6 horas, así que la labor de zapador también viene del mar.
  
 Antes del derrumbe, el agua de esos 3 ríos se iba por la zona de Ansio, donde está el Ikea, y salía por el Galindo, al otro lado de Rontegi.

Hace 15.000 años no había ni un sólo metro de cauce artificial y sucesivas inundaciones se cargaron la montaña que unía las dos Lutxanas; hoy, sin un sólo metro natural sólo el ingenio humano puede oponerse a Mamá Natura... y creo que tenemos las de perder. Hace 30 años se perdieron vidas y bienes materiales, nos recuperamos y hoy tenemos una bonita ciudad en un precioso entorno natural (?), pero 30 años en Geología, como le suelo decir a mi alumnado, es menos que un parpadeo. Probablemente en nuestras vidas no se vuelva a repetir un desastre de esa magnitud con 600 litros cayendo del cielo que no hay metro cuadrado que los soporte, pero ahí sigue nuestra Bizkaia, encajonada entre el mar y la montaña, expuesta y verde. Fueron tiempos difíciles, tiempos raros, donde la solidaridad se hizo presente entre nosotros y desde el estado. Por cierto, no aprobé Bioestadística en esa convocatoria, snif!

jueves, 8 de agosto de 2013

Las TIC y el profesorado, el idilio que no fue.


Hablar de Tecnologías de Información y profesorado siempre resulta espinoso y en este escrito explicaré mi visión personal del asunto. Si todo hubiese funcionado como nuestros deseos podríamos estar hablando de un idilio que uniese a los contrayentes del título, pero esa historia de amor suele derivar en odio con demasiada facilidad, tal vez porque muchos no saben surfear esta Tercera Ola, la tecnológica, tal vez porque nuestra escuela se inventó para llenar minas y fábricas de gente sumisa a la Segunda Ola, la industrial. La Primera Ola, la agraria, no implicaba la presencia de escuelas porque los conocimientos necesarios pasaban de progenitores a vástagos y no se requerían especiales destrezas para manejar herramientas sencillas. En la última década el avance y el progreso han hecho que nos replanteemos el modelo de escuela, porque fuera de ella la ola tecnológica ha sido todo un tsunami que ha cambiado la forma de entender el conocimiento, la ciencia, la economía y hasta las relaciones humanas.


Llevamos algunos años conviviendo con las TIC, empezamos a finales de los 80 con aquellos vetustos ordenadores que se usaban para gestión y poco más. Los procesadores de texto eran de llorar (Writing Assistant, WordStar y lo más “in”, el WordPerfect), Internet llegaría años después y lo multimedia era inexistente. Muchas personas de las que damos clase actualmente tuvimos entonces nuestro primer encuentro con la “máquinas” y pocos podían pensar que podrían entrar en las clases para nuestra docencia. He de recordar que los actuales docentes somos hijos e hijas de otro sistema educativo que es el que nos formó, y como ya expliqué en otro post, ahora se ha convertido en el enemigo a batir. Somos pues unas cuantas generaciones de adultos docentes que han estudiado a golpe de libro, boli y papel. Ahora es tiempo de recordar la primera ley de Newton, la de la inercia, y hasta aquí puedo leer.


En los primeros años del siglo XXI los ordenadores se colaron en la preparación de nuestras clases, en los deberes, en la forma en que nuestro alumnado adquiría información, pero las TIC estaban en la órbita personal o en las clases de informática como mucho. En un momento dado, a nuestras autoridades educativas debidamente aleccionadas por pedagogos a la última y geeks de todo pelo bastante frikis (yo soy de esa tribu), hicieron una apuesta tirando a cara para meter ordenadores y pizarras electrónicas que en realidad eran el caballo de Troya para cambiar la forma de dar clase, ¡glub! Y ahora viene cuando la matan.


Ya tenemos cacharros más o menos avanzados en clase, poseemos un arsenal de programas para enseñar casi cualquier cosa, disponemos de sistemas parecidos a las redes sociales donde poder depositar (¿verter?) materiales, contenidos, ejercicios y deberes que luego podremos evaluar (al más puro estilo 1.0), en algunas aulas hasta cada alumno o alumna tiene un netbook cargado de joyas informáticas de las que usará un 10% a lo sumo y la pregunta es, y la voy a gritar:


CON TANTA PARAFERNALIA DE TECNOLOGÍA EN NUESTRA MANO, ¿HEMOS CAMBIADO ALGO NUESTRA FORMA DE ENSEÑAR?


Vale, es una pregunta retórica porque la respuesta es que salvo un pequenísimo porcentaje del profesorado, bastante heterogéneo además, esto es, frikis del chip, educadores que se lo creen y demás “probadores de nuevas sensaciones”, pues eso, que en cada escuela, en cada insti, descontando a los mencionados arriba en cursiva, la inmensa mayoría no surfea esta ola. Por desgracia.


Desde los ojos de un geek como yo, un enamorado de la tecnología en todas sus formas y que procura enrollarse con el alumnado para que se enamoren de su asignatura, desde esta miopía que me caracteriza, veo que la gente en edad provecta que da clase no se engancha a las TIC y si lo hace le dura poco. Algunos docentes(?) usan el Moodle o el Edmodo de aquella forma que nos recordaba “El libro rojo del cole”, como almacén de todos "sus" contenidos, con preguntas a la sazón, con plazos de entrega estrictos y control total de las actividades delante del teclado... de su casa. Luego también están los que se enganchan demasiado y olvidan que hay que seguir usando lápiz y papel (y goma para borrar errores), que la memoria es una muleta excelente para la mente y que además, y como guinda de plomo en este pastel, piensan que lo mejor está por venir, más pantallas, más interacción digital, más cacharritos a la última.


Vale, ya he dibujado un negro panorama, como esas pantallas del antiguo MS-DOS, y ahora es tiempo de llenarla de ideas brillantes. Algunas se apuntan en este post que es de donde he sacado el dibujo de arriba, pero un decálogo me suena a muy cristianito y demasiado de siglos pasados. Estamos en el Tercer Milenio de nuestra era (por mucho que se empeñe Friker Jiménez), y como bien dice en Twitter el ínclito @yoriento, Alfonso Alcántara, "las TIC llegaron antes de tener una cultura de producción y elaboración" a lo que @ojulearning apostilla "que además avanzan más rápido" de lo que somos capaces de asimilar. Nuestra generación y toda la que se ha criado en esa escuela de la Segunda Ola, la industrial, somos de la cultura de la transmisión, oír, copiar, escupir en un examen, esperar que algo se haya quedado, volver a oír, leer, ver, escuchar y repetir el proceso, y nuestra forma de aprender y de enseñar sigue siendo la misma. ¿Y era del todo mala?

Los y las docentes vamos alegremente a esos saraos donde nos enseñan a manejar lo último de lo último, aquello que otra persona domina y aplica en sus clases con mejores o peores resultados, y luego vemos si "eso" es aplicable a mis fieras. El cursillo que te dieron de aquel maravilloso programa que hacía mapas mentales se quedó obsoleto al mes siguiente. El programa contenedor ese con diseño espartano te parece feo de narices y una forma de meter materia a paletadas. La apuesta por tablets en la esperanza de que a más rapidez de encendido, y como por arte de magia, más capacidad pedagógica que me va a crecer de la nada, es una filfa. Y así ad infinitum


Teniendo en cuenta quién da clase hoy en nuestras escuelas e institutos, y ante todo y sobre todo, teniendo en cuenta cómo da clase, hemos de ajustar las TIC para que hibriden con ese sistema de "transmisión" que han sufrido y que es casi lo único que saben hacer. ¿Cómo? Pues dando todo tipo de facilidades, no obligando a nada pero creando alternativas atractivas sin pretender que todo el mundo haga lo mismo porque la herramienta ha de ser la misma para todo el sistema educativo (Moodlers, zas, en toda la boca!), y ajustando las múltiples posibilidades que dan los cacharritos y sus programillas a las necesidades de alumnado y profesorado. Tengo ideas pero este post ya es muy largo.

Si preguntáis contesto, si os metéis conmigo también. Es vuestro turno.