jueves, 28 de marzo de 2013

El ESCRACHE visto por un antimilitarista del KEM-MOC Bilbao



Antes de que se le pusiera nombre en Argentina allí por 1995, las prácticas de “acompañamiento” y presión a terceros ya fueron usadas por otros muchos grupos con diferentes nominaciones. En los años 50 del siglo pasado el activista Saul Alinsky contaba ya entre sus prácticas de rebeldía contra el sistema con algo parecido al escrache actual, con presión a familiares y vecinos pero siempre de una forma noviolenta. Estamos en 2013 y hoy hay leyes escritas y no escritas que penalizan el acoso, los insultos y hasta el acompañamiento, pero a los activistas nunca nos ha dado miedo estar al borde de la legalidad, es más, muchas veces hemos caído en ella para obtener beneficios por la represión que íbamos a sufrir, por ejemplo, aumentar nuestro colchón social. Esta práctica efectuada por la PAH tienen múltiples ventajas y algún que otro inconveniente, y para que estos últimos sean los menos, voy a proponer una serie de puntos basados en la experiencia desobediente que desde hace más de 25 años ha llevado mi grupo.

1.- En todo escrache habrá que evitar la presencia de “infiltrados” que no respondan a la táctica de noviolencia que ha de ser la marca de fábrica de estas acciones. Cualquier lanzamiento de objetos, cualquier insulto subido de tono puede magnificarse y convertirse en titular en cualquier informativo. De ahí a la presencia de escoltas no va a haber nada. Este control de infiltrados no es fácil de hacer pero el grupo de presión no ha de ser muy amplio y todo el mundo tiene que conocer a todo el mundo, y ante todo y sobre todo hay que conocer al que pierde los estribos con facilidad para colocarle lejos del riesgo, creo que se entiende.

2.- Antes de llegar a la concentración delante del portal y en la esfera privada del escrachado sería conveniente una labor informativa en el entorno, en las tiendas y comercios de la zona. Presionar a terceros sin las debidas precauciones, sobre todo a familiares, puede desembocar en rechazo y en pérdida de apoyo.

3.- Ahora podemos llevar a los periodistas en el bolso (antes había que llamarlos y esperar a que vinieran), en forma de teléfono móvil, minicámara o cualquier otro medio para no perder ni un fotograma, así que en todo grupo de escrache tiene que haber no una sino varias cámaras que den fe de lo que allí ocurre. Ellos también nos estarán grabando así que habrá que cuidar las formas, los sonidos y hasta las consignas.

4.- Hablando de consignas, hay que estrujarse el cerebro para dar con la que sea “titular” ese mismo día o al día siguiente, la que acabe repetida hasta por la gente de la calle.

5.- Dos componentes son imprescindibles en cualquier Acción Directa Noviolenta ADN: el humor y no caer en la rutina. Como ya apuntaba Alinsky en los puntos 6 y 7 de sus reglas para desobedientes radicales, la gente que haga escrache se lo tiene que pasar bien y cada acción tiene que ser diferente de la otra para no caer en la rutina.

6.- Como dice Alinsky en su punto 5, hay que hacer caer al presionado en el ridículo porque será algo de lo que es difícil levantarse, por ejemplo, que se queje amargamente de sentirse acosado y a punto de psiquiatra cuando lo único que le ocurre es que tiene una pancarta delante de la ventana de su habitación.

7.- Esto es una carrera de fondo. El escrache puede ser una táctica pero no la única. Hay otras muchas con la categoría ADN que pueden hacer y que deben hacer la presión irresistible. En este link hay 198 a elegir.

8.- No habría que entrar en desmentidos o en trifulcas con la prensa visual, oral o escrita. Lo hecho, hecho está y no hay que dar más explicaciones que las que justifiquen nuestra actitud frente a la situación.

Hasta aquí lo que se me ocurre a vuela pluma. Abajo os dejo las 13 reglas de Alinsky y el link para bajaros un librito muy potente sobre acciones desobedientes. 

Los comentarios son lo más rico de los blogs así que nada de cortarse. Juntos podemos mejorar cualquier táctica, seguro.


Las 13 reglas de Alinsky para desobedientes radicales. LINK de descarga Libro de 206 páginas con licencia Creative Commons.

1.- “El poder no es sólo el poder que tienes, sino el que el enemigo piensa que tienes.” Si tu organización es pequeña, oculta tus números en la oscuridad y arma barullo, para que todo el mundo crea que tienes más seguidores de los que tienes.

2.- “No vayas nunca fuera de la experiencia de tu gente. Cuando una acción o táctica está fuera de la experiencia de tu gente, el resultado es la confusión, el miedo, la amenaza y el colapso de la comunicación“

3.- “Siempre que sea posible, sal fuera de las experiencia del enemigo”. Busca formas de aumentar la inseguridad, la ansiedad y la incertidumbre.

4.- “Haz que el enemigo esté a la altura de su propio libro de reglas”. Puedes matarlos con esto, ya que ellos no son capaces de obedecer sus propias normas, de la misma forma que la iglesia cristiana no puede estar a la altura del cristianismo.

5.- “El ridículo es el arma más potente del hombre”. Es casi imposible contraatacarlo. También enfurece a nuestros oponentes, que entonces reaccionan de forma ventajosa para nosotros.

6.- “Una Buena táctica es aquella que divierte a la gente”. “Si tu gente no se lo está pasando muy bien, hay algo que falla en tu táctica”.

7.- “Una táctica que arrastras demasiado tiempo, se convierte en una carga pesada”. El hombre puede sostener el interés de la militancia en cualquier asunto sólo durante un tiempo limitado.

8.- “Mantened la presión”, con diferentes tácticas y acciones, y utilizad todos los hechos que pueden ocurrir dentro del período [del ataque] para vuestro propósito”.

9.- “La amenaza es usualmente más aterradora que la cosa con que amenazamos en sí”

10.- “La principal premisa para la táctica es el desarrollo de operaciones que mantengan una presión constante sobre nuestros oponentes. Es esta presión incierta la que produce las reacciones de la oposición que es esencial para el éxito de la campaña”

11.- “Si presionas dura y profundamente el tiempo suficiente, el resultado tendrá un resultado inverso. Cada positivo tiene su negativo”.

12.- “El precio de un ataque exitoso es una alternativa constructiva”. “Evita ser atrapado por un oponente o un entrevistador que dice: Eso está bien, pero ¿y tú que harías?”

13.- “Elegid el objetivo, fijadlo, asociadlo a una persona, y llevadlo al extremo”. En las tácticas de conflicto hay ciertas reglas que (debería tenerse en cuenta) son universales. Una de ellas es que la oposición debe ser aislada y fijada. “Cualquier objetivo puede decir siempre “¿por qué te centras en mi cuando existen otros a quienes echar la culpa también? Cuando “fijas un objetivo” tienes que descartar estos argumentos. Después, cuando has aislado y congelado el objetivo y llevas a cabo tu ataque, todos los “otros” salen del armario muy pronto. Se hacen visibles por medio del apoyo que hacen de este objetivo. Uno actúa de forma decisiva sólo en la convicción de que todos los ángeles están en un lado y todos los diablos del otro.

¡Vaya prisa que se han dado! Veremos qué dicen los juristas.

martes, 19 de marzo de 2013

Escribí este artículo dos meses antes del inicio de la guerra de Irak

4-1-2003


Irak. Alea jacta est. La suerte está echada.

Desde que nos bajamos de los árboles, los seres humanos hemos dirimido nuestras cuitas de muy diversas formas, ya sea con diálogo, compartiendo el objeto de la disputa, con un soplamocos o con la guerra. Una simple diferencia de opinión, la ambición o el liderazgo, la escasez de algún recurso o un territorio de caza, pesca o recolección han sido las excusas para organizar enemistades, rivalidades o matanzas, todo muy humano según los antropólogos. Ahora vivimos en tribus más grandes, en estados dotados de unos temibles ejércitos, y así los insultos los hemos sustituido por misiles y las bofetadas por bombardeos. Escalada en el conflicto lo llaman.

Dicen que los que no conocen su historia, están condenados a repetirla, así que un somero repaso nos retrotrae a Troya donde Homero nos cuenta que una guerra se fundamentó en el amor de una mujer, y por resumir, damos un salto a la singular lectura de la historia de algunos líderes del siglo XX, que se creían iluminados ya sea de dios o de alguna idea de raza o territorio, y que justificaron un sinfín de batallas. Vemos pues que los orígenes de cualquier guerra se pueden resumir en unos pocos motivos, la percepción del enemigo, el territorio, la historia, la economía, las etnias, la falta de democracia, la pobreza, las cuestiones ambientales o el más puro militarismo. Casi todas las guerras conocidas hasta nuestros días caben en esa clasificación, pero Bush y sus aliados supuestamente han inventado un nuevo motivo: la guerra preventiva. O sea, se ataca “por si acaso”, “tal vez”, “podría ser que”, vamos que agredo porque me da la gana, porque soy más fuerte, el abusón del planeta, y encima mis amigos me apoyan. Y si la ONU se opone, como no tiene forma de imponer ninguna sanción a los USA y aliados, pues ancha es Castilla.

Mientras, los movimientos ciudadanos algo tendríamos que hacer. Mucha gente piensa que no hay que movilizarse porque va a dar igual, porque van a hacer lo que les dé la gana, y si desplazan 100.000 soldados a unos pocos kilómetros de Irak, será para algo. Por muchas manifestaciones que organicemos, por muchas plataformas que montemos, por muchas cartas, mails encadenados o firmas que acumulemos, a los que mandan, a los de uniforme y a los de traje y corbata, les va a entrar por una oreja, y como no llevan nada dentro de su cabeza, les va a salir por la otra. Pues bien, efectivamente, todas esas movilizaciones pueden servir para poco, pero a veces muchos pocos hacen un algo, y varios algos un mucho, y cuando la marea social se mueve es tan molesta para los que tiene el poder como la negra marea que asola nuestras costas. No es lo mismo atacar con el beneplácito de la sociedad que aplaudiría a los héroes caídos por la patria, que tener un ataque de nervios porque se les llenan las calles de Occidente de muchas personas que no comulgan con su militarismo y su prepotencia.

En la primera guerra del Golfo, aquella tormenta del desierto de infausto recuerdo, los aliados sufrieron 400 muertos, buena parte de ellos víctimas del fuego-amigo. Irak perdió más de 100.000 hombres y se inició en aquel país un embargo económico que ha matado a 800.000 niños en 12 años según datos de la FAO, por no contabilizar las personas que mueren de cáncer gracias al uranio empobrecido de las bombas aliadas. 400 frente a casi un millón; no está mal para la contabilidad de los gobiernos de occidente. Entonces no se sacó la tajada adecuada, y hoy el primer mundo consume más y más petróleo (algunos hasta lo tiran al mar en su incompetencia), así que ahora la oportunidad la pintan calva, o sea, que no se la puede coger por los pelos. Para eso ya tenemos un plan. Derrocamos a Sadam, lo demonizamos adecuadamente, ponemos un gobierno títere como hemos hecho en Afganistán, controlamos sus reservas de hidrocarburos, nos quedamos para vigilar el proceso, y así ya tenemos una cabeza de puente en Asia que además nos surte de gasolina barata. En el proceso tendremos que jugar con fuego, y algunas víctimas habrá, más de ellos que de nosotros, pero las nuestras serán importantes para ver lo malos que eran esos salvajes. Y si no los matan ellos, ya usamos nuestro propio fuego-amigo, todo sea por un buen espectáculo de himnos y banderas. Así fue hace 12 años y estamos en la taquilla de la segunda parte de esta película, que como si de una de cine se tratara, también tiene su campaña de promoción, su estreno, su marketing asociado, y sus secuelas. Protagonistas, los mismos, aquellos primates que antes se daban bofetadas, que después aprendieron a manejar una estaca y que ahora son capaces de lanzar un misil a 1.500 kilómetros del palacio presidencial, y meterlo por una ventana. Eso sí, los simios ahora ya no van desnudos, porque visten buenos paños o relucientes uniformes. Hemos avanzado mucho para llegar al mismo sitio, pero repito, los que no comulgamos con sus ideas, algo tendremos que hacer. Por lo menos quejarnos. No es mucho pedir.

Mikel Ortiz de Etxebarria
Miembro del KEM-MOC Bilbao o de Gerrarik ez! o de STEE-EILAS o un don nadie