martes, 4 de marzo de 2008

Estamos hartos....



El de la foto es un futbolista, Martín Palermo, que juega en el equipo argentino Boca (no hace falta que lo jure), pero lo he puesto para indicar el hartazgo que supone la locura ésta de los políticos pidiendo el voto, o la abstención o viendo la cara del sursuncorda en cada esquina. Se gastan una pasta gasta en esto de la campaña publicitaria (la precampaña ni la nombran), y no tienen ningún rubor en publicarla. Veamos:

El PSOE se gasta 18.600.000 euros en 3.500 vallas publicitarias, 8.000 cabinas telefónicas, 3.000 marquesinas y 20.000 banderolas.

El PP se gasta 20.400.000 euros en 6.000 vallas publicitarias, 1.455 cabinas telefónicas, 1.140 marquesinas y 13.000 banderolas.

Primeras conclusiones: hay muchísimas vallas de esas con CORAza y cabeZÓN (en mi barrio le gana de calle en gigantescos murales, algunos con luz y todo), el doble de Mariano que las de José Luis, aún quedan cabinas telefónicas (!) y con el viento que hace muchas de esas banderolas estarán hoy en la punta del monte.

Los otros partidos tampoco se quedan atrás en dilapidar impuestos:

IU: 4.500.000 euros
CiU: 3.000.000 euros
ERC: 1.500.000 euros
EAJ-PNV: 900.000 euros

Sin ánimo de ser muy científico, dividimos el gasto entre los diputados para saber lo que cuesta sacar uno (uso los datos de la pasada legislatura), y nos queda:

  • 113.000 euros/diputado PSOE
  • 138.000 euros/diputado PP
  • 900.000 euros/diputado IU
  • 300.000 euros/diputado CiU
  • 187.000 euros/diputado ERC
  • 128.000 euros/diputado EAJ-PNV

Vamos, que al que gana le sale "barato" cada uno comparándolo con los otros aunque se gaste un pastizal, incluso quedar segundo es bastante rentable, o tener una buena distribución territorial como el PNV que lo hace por un pequeño pico si lo comparamos con lo caro que le sale a IU. Ya sé que tiene delito la cosa, sobre todo lo que pasa con IU, que saca el triple de votos que el PNV y tiene 2 diputados menos, pero la ley electoral es así hasta que la reformen... si pueden o quieren.

Para acabar, y haciendo la media de los numeritos de arriba, poner un diputado en el Congreso sale por 294.000 euros, unos 49 millones de las antiguas pesetas lo que no está nada mal. Está de asco más bien.

Aunque esto es el chocolate del loro comparado con el gasto militar pero eso es de otro blog. Algo tendréis que decir ¿no?

4 comentarios:

kanif dijo...

Yo siempre he querido que me den el chocolate del loro... creo que con eso me bastaría. A mí siempre me ha tocado en envoltorio.
No voy a decir nada de los políticos porque no lo merecen.
¿Te has apuntado al "World café"? Yo sí; ¡Soy un fricazo!

balen dijo...

O sea, que si no he hecho mal las cuentas, los partidos DESPILFARRAN DIEZ MIL MILLONES de pelas para conseguir el voto de los INDECISOS. Porque si no es para eso, ¿para qué es? De verdad que no conocía el dato.
A partir de ahora espero no toparme con algún militante de esos partidos que me diga que los beneficios de la Banca son INMORALES.

Sendos besitos en la frente:-)

Nos vemos.

Javier Vizcaíno dijo...

¿Y a cuánto sale cada voto? Es que soy de letras...
Bueno, vale, ese problema aritmético podría resolverlo yo. Pero este otro no: ¿A cuánto se acaba pagando cada voto de los indecisos que dice Balen?

Una visión en positivo: Ese dinero circulante crea puestos de trabajo, ingresos extra a quienes ya lo tienen, sanea cuentas de medios de comunicación y agencias publicitarias, por no pensar en los hoteles, restaurantes, compañías de autobuses, empresas de fiambres (supongo que se sigue dando un bocata por militante), taxis, tintorerías, floristerías. ¿Y el pastizal en publi que generaron sólo los debates? ¡Ah! ¡Y hasta las casas de apuestas!

PS.- Kanif, de fricazo nada, que eso va a estar muy bien. Los demás, váyanse apuntando.

Juan Carlos Latxaga dijo...

Os falta calcular lo que paga el Estado (o sea otra vez nosotros) a los partidos que han obtenido representación por cada voto conseguido. Ahora mismo no sé a cuánto se cotiza el voto, pero no será moco de pavo para un partido que obtenga pongamos que diez millones de papeletas