jueves, 11 de agosto de 2011

Pérdidas.

No, no voy a hablar de pérdidas en lo personal que este maldito verano ha tenido unas cuantas y muy dolorosas, sino de las que nos van a tocar soportar en cuanto empecemos el nuevo curso el 1 de septiembre. 


Leo con estupor el post de Jordi Marti, @xarxatic en Twitter, donde por su título, "De recortes educativos y sinvergonzonerías varias", ya sabemos de qué habla. Leed primero y luego volvéis aquí... ¿Ya? Pues eso, que con la disculpa de la crisis o sin disculpa que total para lo que nos vamos a movilizar lo mismo da porque da lo mismo, los recortes en Educación están a la orden del día. 


El curso que viene voy a ser el jefe de estudios de un pequeño instituto en la Bizkaia profunda, un insti al que llegué hace dos años y que en este corto periodo de tiempo ha visto cómo, sin una apreciable bajada en la matrícula, se han ido perdiendo 5 profes. Bueno, diréis, 5 no es un número muy alto aunque tenga una rima resbalosa, pero si el insti tiene 25 de plantilla es un buen pedazo. ¿Y cómo han conseguido la rebaja? ¿Han aumentado las horas lectivas? ¿Han subido ratios de alumn*s por aula? Pues no, es más sencillo. Cambian los criterios para las horas de apoyo, se ponen tacaños con las horas dadas a los proyectos educativos, endurecen las condiciones para ofertar ayudas educativas a alumnado con problemas, rebajan las dedicaciones a las IKT-TIC y con todos esos instrumentos afilados cercenan puestos de trabajo. Sin rubor. Luego dirán que todo es muy caro, que la educación pública es un derroche, que nos van a digitalizar las aulas y eso cuesta una pasta, pero lo cierto es que independientemente de la parafernalia tecnológica, hay otra labor que no se hace con maquinitas y que requiere esfuerzo, dedicación y... horas. Al gobierno vasco todo esto se la sopla, directamente, pero ¿y desde los instis  y las escuelas qué se hace? Ummm, a ver si queda bien explicado con una interjección: GLUB! o sea, tragar. 


Lo que está pasando, hipotecar el futuro educativo de los peques, es una vergüenza, pero ni nos indignamos, ni nos movilizamos, ni nada de nada. Igual nos merecemos todo lo que nos pasa. Igual es eso.

3 comentarios:

Gorka dijo...

Más madera!!!! Eutsi gogor Mikel, arrazoi osoa duzu oso egoera orokorra baita: institutukoa eta irakasleena.

M i K e L dijo...

Bai Gorka, eta nora goaz? Jo, benetan, oso tristea da!

Anónimo dijo...

La educación pública es cara, la sanidad pública es cara... pues sí, son caras. Desde una perspectiva neoliberal lo mejor sería abolirlos, el problema es que algunos locos radicales piensan que hasta los pobres tienen derecho al conocimiento o a la salud.
Como diría la sabia Bruja Avería: "¡Viva el mal, viva el Capital!"
Asirio