lunes, 29 de abril de 2013

¿Esto va a estallar?


Hoy en el diario virtual Infolibre, el profesor Ignacio Sánchez Cuenca  escribe un artículo titulado ¿Por qué no se produce un estallido social? donde enumera una serie de razones que explican la ausencia de una respuesta por parte de la sociedad. Vayan allí, lean y luego vuelvan, por favor. Para los que no les gusta pinchar en enlaces, un resumen apresurado: hoy hay al menos 5 razones para un estallido social:

1.- Efectos terribles de la crisis (paro, precariedad...)
2.- Políticas salvajes de austeridad.
3.- Reparto injusto de sacrificios con ayudas a la banca y criminalización de los desahuciados.
4.- No hay esperanza. Será un proceso largo y difícil.
5.- El partido en el gobierno es corrupto e ineficaz.

El profesor Sánchez plantea luego otras 5 razones de la pasividad social:

1.- No hay alternativas demasiado claras al capitalismo.
2.- España tiene un buen nivel de desarrollo y una renta per capita buena.
3.- El estado es muy poderoso.
4.- Consecuencias inciertas de una revolución.
5.- Miedo a salir del Euro a pesar de lo mucho que mandan los que mandan en el Euro.

Bueno, hasta ahí podemos estar de acuerdo en lo general pero hay otras muchas razones que se palpan en el ambiente y que se pueden comentar. Las voy a escribir también en plan facilito que hay mucho que leer y poco tiempo:

1.- No tenemos ni idea de cómo se hace una revolución, de cómo desobedecer o montar una buena bronca que sea masiva y efectiva.
2.- Sabemos que si usamos la violencia, primero se nos desacreditará, y luego se nos aplicará una mayor ya que el monopolio de la violencia es del estado con sus policías y ejércitos armados hasta los dientes.
3.- Todo eso de la Bastilla, el palacio de invierno o la sierra Maestra nos suena a historia lejana, es irrepetible y lo de mayo del 68 fue una filfa.
4.- Somos unas cuantas las generaciones que hemos vivido bien, que hemos tenido que luchar poco por nuestros derechos y que sintiendo que el edificio de las conquistas sociales se derrumba, estamos dispuestos a sacrificar gran parte de esos avances por salir indemnes del desastre.
5.- Nos han enseñado a ser cobardes y sumisos, en eso hemos sido muy buenos estudiantes. Para salir de nuestra zona de confort tenemos que ver otra cercana o mientras aguantaremos el chaparrón.

¿Soluciones? Yo como Rajoy y al contrario que Harry Potter, no tengo la varita mágica, pero estar al borde de ese estallido no significa que se vaya a "caer" en él, no se presupone que vaya a ser violento y sobre todo y ante todo, lo más probable es que esperemos que se arregle todo por sí mismo, al más puro estilo del presidente del gobierno y del gobierno en sí. Mientras, podemos hacer muchas cosas, podemos coordinarnos ahora que poseemos estas redes telemáticas, podemos organizar actos noviolentos de denuncia, efectivos y divertidos, podemos plantear alternativas que hagan ver a los poderosos que tienen los pies de barro y nosotros muchos baldes de agua. Podemos y debemos. Como dice una compañera de peleas, BALINDA, se puede. Se debe.



5 comentarios:

Iñaki Murua dijo...

Eso me pregunto yo. Si lo que pasó en Italia no es el trailer de lo que puede esperar en una sociedad sin esperanza.

Shatik 1-3 dijo...

Me quedo con que las razones para la pasividad contrarrestan a nivel general a las razones del estallido social, pero que propones vías pacíficas, imaginativas y cibernéticas para enfrentarse a todo esto.

Mikel Ortiz de Etxebarria dijo...

Sí, eso propongo y estoy elaborando otro post pelín más destroyer. Rozando la legalidad se pueden hacer cosas sugerentes y efectivas pero sobre todo, lo más importante, que sean divertidas. Y si ya se convierten en masivas... gloria bendita.

Ciberclero dijo...

Discrepo totalmente de tu post.
Me explico: ninguna transformación humana, bien social, económica, antropológica....o política ha cambiado el orden de las cosas sin violencia.
Desde el "mono asesino" hasta las luchas para follar más e ir sin sujetador (mayo del 68)siempre ha habido violencia. La evidencia empírica se puede corroborar. No es un capricho.
No nos gusta la violencia o queremos un mundo guay de flores y canutillos. Bien. Les doy dos ideas:
1-Convoquen una manifestación en cada ciudad de España, a condición de que los asistentes vayan vestidos de monjas. De este modo asegura una portada en todos los medios del mundo.
2-Si consiguen movilizar durante 15 días seguidos a unas 500 "monjas" por ciudad, cortando pacíficamente la principal arteria de la ciudad, tienes asegurada "La Revolución de las monjas" y monjas corriendo delante de la policía por toda España. No es ninguna broma: alcance internacional y Rajoy quedaría como un membrillo a escala internacional.

Mikel Ortiz de Etxebarria dijo...

Ok, ninguna transformación humana se ha conseguido sin violencia e igual va siendo hora de que cambien las cosas. Nunca hasta ahora nos habíamos desplazado a la velocidad que lo hacemos, nunca habíamos tenido la posibilidad de estar tan comunicados, nunca habíamos podido dar de comer a tanta gente en el mundo y si no fuera por lo mal distribuida que está esa comida, no habría hambre en el mundo. Nunca habíamos salido del planeta y ahora siempre hay gente ahí fuera y hemos puesto naves más allá del sistema solar, y llevamos desde 1945 sin una conflagración a nivel mundial o que afecte a un porcentaje notable de la población. No seremos unos monos buenos pero tenemos poderosas herramientas para serlo (para ser despiadados también), así que ahora estamos viviendo una revolución como las que ha habido pocas en la humanidad, de hecho ésta es sólo la tercera. Probemos sin violencia ya que hasta ahora con ella nos ha llevado a callejones sin salida.

Me gusta tu idea de las monjas, con un par de toques tengo lista una estrategia para antes del verano. Por cierto, Rajoy ya es un membrillo a nivel nacional e internacional.