jueves, 9 de septiembre de 2010

Vuelta al curro, vuelta al blog


Nuevo curso, alumnado conocido (y de mucha calidad) y hay que revitalizar esta tribuna para que siga siendo un lugar de debate a cara perro o con buenos modales, que lo mismo me da porque me da lo mismo. Había pensado polemizar sobre los recortes que hemos sufrido en el sistema educativo hechos con "veranosidad" y alevosía, o darme una vuelta por el análisis político con eso de la agenda que marca ETA y que le ha comprado Batasuna, o tal vez el tono gris que queda después del verano, cuando los días se acortan y la rebequita es importante a las tardes, pero no. Voy a ilustrar el post con una foto hecha en Plentzia por @imurua con su móvil (calidad tiene, pardiez!) y comentar algo que nos pasó en el txoko del fotógrafo una noche de Aste Nagusia con el Ipad de @otxolua y en presencia de @JDomiguezRE:

Había un rubito bastante aburrido de estar entre mayores a horas avanzadas (era muy tarde) de unos 8 años para 9 (4º de Primaria) y le quité de delante de la tele para que toquitease el juguetito de @otxolua, un Ipad de esos de la manzanita. No me gusta el término "nativo digital" porque creo que todo el mundo puede aprender a manejarse con soltura en esto de los bytes, pero resultó sorprendente cómo dibujaba con sus deditos, cómo aprendía a toda leche los pasos para manejarse por menús, fuentes, dibujos, formas, sombreados..., y cómo se las ingeniaba también con los sencillos juegos aritméticos que tiene el cacharrillo. Claro, son "nativos digitales"!!! (yunamierda!). No es que sepan manejar los aparatejos mejor que los adultos porque les hayan crecido los dientes con lo digital, no es que tengan una especie de conciencia colectiva que les haga asimilar de forma mágica los entresijos de la, a veces, enrevesada lógica informática, es más sencillo que todo eso. No tienen miedo, osan, se atreven a experimentar y en eso sacan ciento y raya a esos adultos que no quieren tocar esa tecla "no vaya a ser que se borre algo". Y ahora viene cuando la matan. En el siguiente párrafo.

En nuestra escuela del siglo XXI, con alumnado a caballo entre el siglo XX y el XXI, seguimos educando como en el siglo XIX, con ese modelo de aprendizaje "tipo mina", con los tres pilares básicos, puntualidad (el timbre), obediencia (al profe) y rendimiento (en los exámenes y las notas). Puede que sea culpa nuestra, de los docentes, el no querer dar el salto a la "tercera ola" (gracias por la idea, Toffler), pero ayudaría que los gobernantes supieran qué hacer y cuánto invertir en el futuro de sus vástagos, de esos locos bajitos que quieren "saber" y lo quieren YA. Igual hay que cambiar la forma de enseñar. Glub! ¿Quién es el primero en mojarse y coger la ola?


5 comentarios:

Iñaki Murua dijo...

¿La foto es mía? Ni me acuerdo... y ojo, que el fotógrafo bueno es Otxolua

PD Ya veo que después del verano, en vez de citar como Dios manda con enlaces, lo haces estilo twitter :-D

M i K e L dijo...

Sí, creo que es tuya y la colgaste de algún sitio con enlace a Twitter.

El citar al estilo Twitter viene a decir el clásico "el que quiera peces, que se moje el c*lo", o sea, que os vayan a buscar al invento del pajarito que allí están vuestros perfiles. Nada más... y nada menos!

Kanif dijo...

Le mandas un enlace a Ainhoa y cuando tenga un momento, que no tiene, te escribe un comentario... aunque para este tema necesitaría un libro... o mejor esperas a que publique su tesis... y... ¡si ya sabes qué te va a decir!
Y sí, los peques no tienen miedo a los cacharricos porque cuando se rompen los pagas sus padres ;-)
Vas a ver el holocausto de los portátiles cuando se los entreguen a los chavales...

Nynaeve dijo...

La diferencia es que hay quien es profesor y quien es funcionario. Trasladado a otro tipo de colegio no público, hay quien es profesor y otros que sólo son asalariados.

Y no creo que él que haya más inversión cambie eso. Lo que sí que cambiaría es que el profesor tendría más oportunidades de desarrollar su modelo docente. Al funcionario/asalariado, o se contagia del primero y se mertafosea o simplemente seguirá siendo "eso" y dando mala fama al profesorado... a

Ainhoa Ezeiza dijo...

Diría unas cuantas cosillas, pero resumo en estas:
1) voy a saltarme el asuntillo de "nativos digitales", inmigrantes, náufragos y demás navegantes.

2) penalizar el error y castigar por ello es uno de los grandes errores de nuestra cultura (error que no se penaliza...). El error es de las mejores herramientas de aprendizaje, creatividad e innovación que tenemos.

3) los niños no temen a equivocarse por su inconsciencia biológica para comprender las consecuencias en su profundidad. Cuando uno sabe lo que cuesta el iPad juega con más cuidadín. Vamos, es normal que temamos cargarnos el ordenador y que no queramos jugar como los niños.

4) En las investigaciones educativas hace tiempo que quedó claro que la obediencia, el timbre y esas aulas tan desagradables en muchos casos (en que los niños pasan tanto calor o tanto frío) reduce la creatividad a la más mínima expresión.

Y bueno, etc. etc.

Disfruta de este curso, tus alumnos/as se lo merecen ;)